Una investigación realizada por expertos de The Nature Conservancy revela que el Parque Natural Alto Chagres se encuentra amenazado por el desarrollo urbano de las ciudades de Panamá y Colón.
El estudio señala que las actividades más peligrosas para el ecosistema en esa región son la agricultura, la industria avícola y la ganadería.
Detalla que el constante crecimiento de las poblaciones es un factor negativo para el parque.
La deforestación en esta área alcanza cifras de entre tres mil a 10 mil hectáreas por año.
Esto a su vez genera un proceso de sedimentación en los lagos que mantienen la navegación en el Canal de Panamá.
En ese sentido el lago Alajuela ha perdido el 4.7% de su capacidad de almacenamiento debido a la sedimentación.
El Río Chagres proporciona el 40% del agua que se utiliza para el Canal y casi la totalidad del suministro para Panamá y Colón.