Los residentes del edificio Plaza del Pacífico, ubicado en las inmediaciones del sector conocido como el Marañón, están preocupados debido a que los departamentos que adquirieron hace tres años ya presentan marcado deterioro.
Said Alvarez, residente del lugar, manifestó a El Panamá América que los departamentos a pesar de ser nuevos, presentan rajaduras en diversas partes, las que según ingenieros que han observado los daños, son graves y se pueden precipitar en cualquier momento.
En un recorrido por el inmueble, se pudo corroborar que a una gran cantidad de departamentos se les han levantado los mosaicos, los azulejos de los baños se han desprendido y algunos presentan filtraciones de agua.
Alvarez indicó que estos problemas no son nuevos, sino que se han presentado desde que ocuparon los departamentos.
Según el morador del edificio, en primera instancia, la compañía constructora DIVISA, se hizo cargo de los daños en los pisos y de las rajaduras, sin embargo, al cabo de un tiempo se volvieron a levantar los mosaicos y las grietas volvieron a aparecer.
Aseguró que ante esta situación y en vista que los problemas persisten, se han visto en la necesidad de solicitar los servicios de una abogada para que les atiendan sus demandas.
Acotó que el costo de un abogado y de un ingeniero civil los están costeando los inquilinos y esto no estaba dentro de sus presupuestos.
"La empresa constructora pretende solucionar los daños nuevamente, pero sin garantía, es decir, que si se vuelven a despegar los pisos y azulejos y a rajarse las paredes, ellos (DIVISA), no volverían a solucionarlos", explicó Alvarez.
Destacó que el costo de los departamentos oscilan entre B/.27,000 y B/.39,000. "Esta es una inversión que uno hace para toda la vida y nos sentimos burlados por esta compañía", dijo.
"Estos problemas no son aislados, sino que se presentan en varios apartamentos, el problema es grave, a tal punto que delante de los propios representantes de la empresa constructora, los pisos se han levantado. también se levantan en los departamentos que aún no están habitados", manifestó.
"Nos sentimos burlados por DIVISA, quienes creen que nos está haciendo una obra de caridad al repararnos los daños en el edificio", reiteró.
"Nosotros queremos que nos solucionen debidamente estos problemas y les hacemos un llamado a DIVISA para que edifiquen mejores obras y aconsejamos a quienes van a comprar un departamento, que busquen a entidades serias para evitar ser burlados", expresó.
Ante estos señalamientos, El Panamá América abordó al ingeniero de las construcciones de DIVISA, Daniel Franco, quien indicó que la empresa está dispuesta a ayudar a los residentes del inmueble con las reparaciones, pero les inquieta la manera cómo lo solicitan, que es a través de una abogada. "Nosotros no vamos a ayudar con precondiciones", dijo.
Aseguró que es falso que en sitios donde ya se han efectuado reparaciones se registren nuevos daños, en abierta contradicción con lo planteado con los afectados.
Franco explicó que a pesar que DIVISA considera que las reparaciones no le corresponden, las harán efectivas en su momento.
No obstante, advirtió que uno de los factores que inciden para que se formen rajaduras es que el proyecto está levantado sobre un relleno, lo que tiende a crear movimientos en las plantas bajas, lo que resiente la estructura, dando como resultado que las baldosas se despeguen.
Al preguntarle por qué construyeron sobre esta área sabiendo la inestabilidad del suelo, dijo que esa pregunta no la podía responder.
Las rajaduras en cualquier construcción se presentan por diversos motivos entre estos: el constante paso de automóviles, vibraciones, etc.
"Este tipo de problemas ocurren en cualquier parte, inclusive en costosos condominios de Punta Paitilla", dijo.
"Vamos a reparar, pero sin precondiciones con el personal que tenemos para ello, siempre y cuando nos firmen un finiquito de que no volverán a reclamar", expresó.
Edificio nuevo con marcado deterioro
Los afectados señalan que la empresa constructora pretende solucionarles los daños, pero sin garantía.