Si usted es una persona que presenta con frecuencia problemas respiratorios y alergias en la piel a lo mejor desconoce que la causa de su enfermedad puede estar relacionada con lo que se conoce como el síndrome de los edificios enfermos.
La Organización Mundial de la Salud da el nombre de edificios enfermos a aquellas infraestructuras que por tener deficiencia en sus sistemas de ventilación o de aire acondicionado causan algunas enfermedades a las personas que laboran o viven dentro de ellos.
El Dr. Francisco Díaz Merida, especialista en medicina de trabajo y subdirector de los servicios y prestaciones médicas de la Caja de Seguro Social (CSS), manifestó que el síndrome de los edificios enfermos surge como consecuencia de la crisis energética de los años 70 cuando se aplicaron medidas de ahorro en el consumo de los aires acondicionados y en los sistemas de calefacción.
Pero no es hasta principios de los años 80 que comienza a ser identificado el problema y aparecen las primeras víctimas de los edificios enfermos.
Díaz Merida señaló que el primer agente responsable en el síndrome de los edificios enfermos es la deficiente calidad del aire que surge como resultado de un mal sistema de ventilación, es decir de inyección, circulación y extracción del aire en los interiores de los edificios.
El especialista indicó que el problema se grava debido a que por el deficiente sistema de ventilación se origina el crecimiento de hongos en los pisos y paredes, polen, pelusa en las alfombras, residuos de materiales de construcción, vapores de tintas de las máquinas, etc. cuyas partículas se acumulan en el aire por no poder ser extraídos del ambiente interno de los edificios por el mal sistema de ventilación en los sistema de aires acondicionados.
Advirtió que los edificios que no reciben un adecuado mantenimiento de su sistema de ventilación a nivel preventivo están propensos a generar el síndrome de edificios enfermos.
El problema de los edificios enfermos no se queda en las paredes de los mismos si no que se refleja en la salud de los seres humanos que los ocupan.
El galeno señaló que las primeras manifestaciones de los edificios enfermos en los seres humanos ocurren a niveles respiratorios y en la piel.
Frecuentes estornudos, problemas con la nariz, pulmones y garganta, picazón y enrojecimiento en la piel son los primeros síntomas que presentan los seres humanos cuando ocurre un caso de edificio enfermo.
Estamos ante un caso de edificio enfermo cuando más del 20% de los que lo habitan o los que laboran allí presentan síntomas respiratorios o en la piel, agregó.
El especialista en medicina de trabajo destacó que en Panamá hay muchos inmuebles que en algún momento han presentado el síntoma de edificios enfermos, con contundentes evidencias, como lo son: el de la Lotería Nacional, ( sede del Ministerio de Comercio y de la Lotería ); la sede de la Asamblea Legislativa, el Centro de Convenciones Atlapa, donde funciona el IPAT; el edificio Poli ( antiguo Ministerio de Educación), el Hatillo ( antigua sede del IRHE), el Bolívar ( sede de la administración de la CSS), el Complejo Metropolitano Hospitalario de la CSS y el edificio donde funcionaba la Autoridad Portuaria Nacional en la Vía España, actual sede de la Carrera Administrativa.
Advirtió que cuando el sistema de ventilación de un edificio toma aire fresco del ambiente y no cuenta con un filtro adecuado ingresan a la oficina o a la habitación todos los gases presente en el aire como lo son el monoxido de carbono y los vapores de plomo, los cuales pueden ocasionar que las personas presenten somnolencia, problemas con la memoria, fácil cansancio y por ende se registra una baja en la productividad.
Destacó que lamentablemente en Panamá no se llevan estadísticas de personas afectadas por el síndrome de edificios enfermos debido a que el paciente acude a los hospitales en búsqueda de un tratamiento sintomático de la enfermedad respiratorio o de la piel y no asiste como un caso de riesgo profesional o enfermedad laboral.
Indicó que tampoco se corrige el problema de los edificios enfermos debido a que en Panamá carecemos de una legislación que regule los factores relacionados a estos casos y además que no se le ha dado la importancia debida tanto en el sector público como en el privado.
"Basta con que se haga una inspección en las oficinas públicas y privadas y nos daremos de cuenta que hay edificios enfermos por el aire contaminado", advirtió el especialista.
Denunció que tampoco existe una regulación del Ministerio de Salud para normar la calidad del aire de los interiores al tiempo que hizo un llamado a esta institución para que tome cartas en el asunto con urgencia debido a que cientos de personas padecen enfermedades y alergias por causa del síndrome de los edificios enfermos.
Díaz Merida apuntó que en la solución del problema pueden participar miembros de la SPIA, que cuenta con ingenieros expertos en ventilación así como expertos del Ministerio de Salud, la CSS, y las universidades.
Por su parte, la Ing. Gisela Córdoba, de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), lamentó que en Panamá no exista una legislación que regule el tratamiento de los problemas con los edificios enfermos.
La Ing. Córdoba indicó que lo ideal sería que tanto ingenieros, arquitectos, diseñadores, propietarios de los inmuebles, y personal de salud especializado en el tema participen en la elaboración de normas de las infraestructuras de un edificio al momento de su construcción para que se garanticen las condiciones de ventilación necesarias.
Manifestó que es urgente que se enfoque una solución al problema debido a que son muchas las personas que padecen enfermedades debido a la mala ventilación del sistema de aire en su lugar de trabajo.
Puso como ejemplo que en las áreas revertidas existen muchas instalaciones que al momento en que fueron ocupadas por empresas e instituciones estatales, el personal comenzó a presentar problemas con síntomas respiratorios y en la piel, identificado como posible caso de edificios enfermos.
Al igual que encontraron cantidades de hongos y bacterias en las azoteas de los edificios, cuyos microorganismos estaban presentes en el sistema de ventilación y por ende eran respirados por el personal.
En algunos edificios de las áreas revertidas se mantiene la prohibición de beber agua de las fuentes y plumas debido a que por la edad que tienen las tuberías están contaminadas con partículas de plomo.
Estudios realizados en Estados Unidos han demostrado que más de la mitad de las ausencias de los obreros en las compañías se deben a algún tipo de enfermedad ocasionada por el sucio excesivo en los sistemas de aire acondicionado.
En Panamá existen empresas especialistas en el mantenimiento y ventilación de aire acondicionado que cuentan con equipos completos cuyos costos no superan los 10 mil balboas, informaron fuentes ligadas al negocio.
"No solo se trata de tener un equipo de limpieza, también hay capacitación a las empresas para lograr los mayores beneficios", dijo una representante de una empresa americana que distribuye los equipos aquí.