La educación formal y no formal han jugado un papel preponderante en la transmisión de ideas y estereotipos sexistas, concluyó un estudio sobre la situación de la niña y la mujer dentro del Sistema Educativo Panameño, realizado por un equipo del Convenio Promoción de Igualdad de Oportunidades.
De acuerdo al estudio, el sexismo, considerado como una de las diversas formas de discriminación basada en el sexo, es una actitud que sub valora, excluye, sobre presenta y estereotipa a las personas en razón de su sexo, y es a la vez, una manera de favorecer a un sexo en detrimento del otro, en especial al masculino sobre el femenino.
El estudio indica que ejemplos de sexismo y estereotipos de hombres y mujeres se dan en nuestra cultura cuando asumimos que las mujeres son pasivas y nacen sólo para ser madres y esposas; mientras que los hombres son agresivos y no necesariamente deben ser padres y esposos.
Por ello, la educación tanto en la familia, en la calle y a través de distintos agentes socializadores, como la escuela, amigos, iglesia y comunidad, se convierten en la red transmisora del modelo aceptado como natural.
Destaca el estudio que la educación informal, ofrecida por las instituciones religiosas, medios de comunicación social, entre otros, transmite conceptos discriminatorios en cuanto al sexo, mientras que la educación formal evidencia a través de los textos y manuales escolares el mismo concepto.
Los libros infantiles y juveniles figuran entre los más eficaces agentes de transmisión de las normas, valores e ideologías sexistas al superponer al masculino sobre el femenino.
Un análisis realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el cual se incluye a Panamá, destacó que en la revisión de 50 libros recomendados por organismo oficiales de educación, para ser usados como lectura, determinó que de 591 ilustraciones sólo aparecían 150 imágenes de la mujer y éstas las representaban en actividades de ama de casa, maestra, etc; mientras que en los textos de historia y ciencias no se reflejaba el aporte de la mujer.
En los textos escolares de Panamá se emplea el idioma del género, al referirse a lo masculino y lo femenino invisibilizando a la mujer y destacando sólo al hombre.