En Panamá existe la urgente necesidad de concienciar a los padres y madres sobre la importancia de la educación de los hijos, puesto que esta es una alternativa primordial para salir del círculo de la pobreza y marginalidad, expresó la directora nacional de la Niñez, del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Maribel López de Lobo.
La funcionaria advirtió además que privar al niño del sistema educativo, constituye un gran peligro, que genera otros problemas como son los de salud, relaciones con personas del mal vivir y además, el menor o adolescente adquiere hábitos no adecuados, que no le permiten desarrollarse en forma adecuada.
En ese sentido, la funcionaria explicó que el Ministerio de la Juventud, realiza proyectos y programas a favor de los niños y niñas que se encuentran en riesgo social.
López de Lobo explicó que de acuerdo con el Código de la Familia se considera a un menor en situación de riesgo social cuando no asiste a la escuela o no recibe la educación correspondiente, se dedica a la mendicidad o a deambular en forma habitual, al consumo de bebidas alcohólicas o drogas, si abandona el hogar o se emplea en ocupaciones que puedan considerarse peligrosas y perjudiciales a la salud, la moral o contrarias a las buenas costumbres.
Señaló que la experiencia demuestra que detrás de estos menores en situaciones de riesgo social, existen "tristes historias" dentro del hogar, en donde no hay sustento adecuado y se ven abocado a esto, también por su propia iniciativa y muchas veces incitado por sus padres para que salgan a buscar un sustento familiar.
Lobo acotó que esta no es la solución porque sólo un 4% del ingreso familiar, según estudios realizados conjuntamente con UNICEF, es lo que los niños y niñas aportan con su trabajo.
El MINJUMFA dentro de sus centros ofrecerá talleres de capacitación para los padres y madres, con cursos cortos de tres a seis meses como hotelería, pastelería, cómputo; de manera tal que ellos puedan capacitarse rápidamente, para insertarlos en lugares donde irán a hacer sus prácticas y buscarle alternativas de trabajo.
La entidad tiene también entre sus programas el de Hogares Sustitutos, en donde se buscan soluciones que sirven de alternativa temporal de protección para niños en riesgo social, abandonados etc., donde el ministerio paga 100 balboas al mes para las 20 familias que están en condiciones de hogares sustitutos, con la finalidad de prevenir que estos infantes deambulen en las calles.