Un estudio que realizó la Coalición Mesoamericana por una Educación Integral en Sexualidad arrojó que Panamá no avanzó en materia de educación sexual preventiva.
Ello a pesar de que en la Asamblea Nacional se discute un proyecto de ley para implementar la educación sexual desde la escuela primaria, propuesta que ha causado polémica entre algunos grupos defensores de los derechos humanos y organizaciones religiosas. El documento fue presentado por la diputada oficialista, Marylín Vallarino.
Luis Soane, coordinador de la Coalición por la Educación Integral de la Sexualidad, manifestó que a pesar de que en 2008 Panamá firmó una declaración ministerial en la Conferencia Internacional sobre el Sida, celebrada en México, en la que se comprometió a trabajar en el tema, hasta el momento no hay avances en el ámbito educativo.
Soane explicó que la declaración “Prevenir con Educación” es uno de los instrumentos claves para combatir la pandemia de VIH-Sida, mediante la participación de varios sectores, entre ellos, salud, educación y la sociedad civil. Con esta iniciativa se evalúa el grado de implementación de las estrategias estipuladas por la declaratoria en ocho países.
En la parte que le corresponde al Ministerio de Salud (MINSA), que es dar los servicios de salud sexual y reproductiva integral -destinado exclusivamente a jóvenes-, arrojó un avance del 60%; mientras que la parte que le tocó al Ministerio de Educación (MEDUCA), la actualización de los contenidos y mecanismos didácticos del currículo básico para incluir criterios de la educación integral en sexualidad, tiene 0% de ejecución.
Reacciones.
Para Edith Tristán, oficial de derechos humanos de la Defensoría del Pueblo, esta es una situación preocupante, ya que a nivel de Centroamérica, Panamá ocupa el tercer lugar con mayor casos de VIH/Sida, por lo que resaltó que urge una educación sexual.
Para la doctora y escritora Rosa María Britton no se puede hablar de no hacerlo porque ya lo están haciendo. Incluso, calculó que entre un 60% y 80% de los jóvenes en el país mantienen relaciones sexuales.
Recalcó que desde 1978, el 20% de los partos en Panamá son de menores de edad, por lo que está de acuerdo con que se debe educar desde la primaria, debido a que existe una inestabilidad familiar, por lo que no se puede hablar de educación desde la casa.
“Hay que hablarle a los jóvenes de los que está sucediendo y de lo que les puede pasar, sino se controlan”, dijo Britton.
Mientras tanto, Gloria Grifo, quien pertenece a una de las asociaciones que se oponen al proyecto de ley que se discute en la Asamblea, manifestó que enseñar a un niños desde primaria sobre sexualidad es un ataque a la familia y lo que se hará es promover el derecho al placer. Grifo agregó que a esa edad un niño no sabe discernir.
“Ellos promueven una educación sexual basada en el autodominio de sí mismo, en enseñar al niño a saber decidir y tomar siempre la mejor decisión, a demorar la primera relación sexual lo más posible y esa, donde se ha implementado ha dado excelentes resultados”, agregó la activista de la sociedad civil.