Hace falta palabras para describir el aparatoso accidente que cobró la vida de la educadora, Jackeline Vásquez, de 40 años, cerca del Estadio Rod Carew en la vía de acceso al Puente Centenario, luego que el vagón de un camión articulado aplastó el auto que conducía.
Las condiciones en que quedó el vehículo Hyundai con placa 512039 eran impresionantes: el automóvil fue aplastado por el vagón de la mula y debajo, cubierto de arena estaba el cuerpo sin vida de Jackeline Vásquez, y al lado el de su esposo Boris Ortega, de 38 años, quien resultó con heridas.
Una dramática escena antecedió el rescate de Ortega, y es que una combinación de gritos de auxilio y sollozos, por este hombre que vio la muerte pasar ante sus ojos.
La Policía Nacional (PN) y los bomberos, socorrieron a Ortega que se agarraba la cabeza en señal de desesperación y desconcierto, por la muerte de su esposa.
El herido fue enviado en ambulancia al hospital por las heridas que presentaba .
Otros cuatro autos también fueron colisionados en este accidente, pero por fortuna no se registraron más heridos.
Los vehículos involucrados recibieron daños superficiales.
En la desastrosa escena se agruparon personas , que no salían del asombro pues las circunstancias del accidente provocaron mucha empatía.
Vásquez se dedicaba a impartir clases en una escuela particular de la capital dejando a dos menores de edad, que afortunadamente no viajaban con ella al momento de la tragedia.
Entretanto, Ortega se rerecupera en el Complejo Hospitalario Metropolitano, Arnulfo Arias Madrid de Transístmica.
Aunque sus condiciones son de cuidado, las probabilidades de sobrevivir son positivas, según los médicos de turno.