Algunos docentes se niegan a dar clases en áreas de difícil acceso, denunció ayer el ministro de Educación, Salvador Rodríguez.
El Ministerio de Educación (MEDUCA) está verificando a través de sus 15 regionales educativas el nombramiento de los educadores. “No quieren ir a las escuelas, pero están nombrados”, insistió.
El ministro Rodríguez explicó que cuando un docente no quiere trabajar se debe esperar un informe, para verificar si no ha tomado posesión del cargo o no ha querido ir.
Adujo que al hacer la verificación y se le llama, se procede a anular el nombramiento y se envía a la Comisión de Selección para una nueva escogencia.
Rodríguez alegó que no necesariamente el rechazo al trabajo es por distancias, pues por ejemplo en ocasiones no quieren ir a laborar a la provincia de Veraguas, pero sí a Macaracas en Los Santos.
El MEDUCA trasladó a los docentes a las áreas de difícil acceso desde el pasado 6 de abril.