Dos tercios de los educadores panameños no cuentan con título universitario, sin embargo, perciben uno de los mayores salarios entre sus colegas centroamericanos, revela el primer informe sobre progreso educativo en el país. De acuerdo con el estudio, el 63% de los docentes son maestros graduados de escuela normal; el 22% son maestros egresados de la universidad; 12% son licenciados en Educación y un 3% poseen otros títulos.
El informe preparado por el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (COSPAE), advierte que aunque los maestros consideran que perciben salarios bajos, cuando se les compara educadores de Centroamérica, se observa que los B/.429 por mes que devenga un maestro inicial en Panamá, representa el tercer salario más alto en la región, precedido por El Salvador (B/.487) y Costa Rica ( B/.538).
En Costa Rica los maestros deben poseer título de licenciatura para ejercer; lo que significa que tienen tres años más de escolaridad que los maestros panameños graduados en la normal superior. El salario de los maestros panameños de nivel primario es mayor comparado con el salario de otros profesionales con el nivel de escolaridad secundario.
Además, el estudio advierte que se han recibido críticas de la comunidad nacional por su desempeño en el aula escolar y por su pérdida de liderazgo en las comunidades. Muchas de las críticas, dice el informe, están dirigidas hacia la formación inicial que reciben los maestros en el área de las innovaciones pedagógicas, la investigación y los materiales educativos.
En adición, aunque el sistema prevee que los docentes reciban capacitación y actualización pedagógica permanente, para incorporar nuevos conocimientos y tendencias, éstos no parecen aplicarse en el aula de clases. Según el estudio, la carrera docente en Panamá ofrece estabilidad laboral a los docentes en el nivel primario y los incentivos que reciben no están ligados al desempeño en el aula escolar.
Las celebraciones continúan en el seno familiar hoy con el regreso a la casa materna de las hijas casadas, mientras que el lunes, día de trabajo, todos los que tienen comercios y oficinas prenden fuegos artificiales y hacen estallar cohetes para atraer la buena fortuna.
Kuo considera que la amplia cobertura que se le da en los medios panameños a la celebración del Año Nuevo Chino, es una señal de la "clara influencia" de esa comunidad en el país. Destacó que la comunidad china radicada en Panamá es la tercera más grande de Latinoamérica después de la de Brasil que tiene medio millón y la de Perú con aproximadamente 250.000 chinos.
El pasado 14 de enero, la Dirección de Migración de Panamá inició un censo de los ciudadanos chinos que se extenderá hasta finales de este mes, para regularizar su situación migratoria en el país, con el fin de combatir el tráfico ilegal desde China Continental. El censo fue organizado por el Gobierno de Panamá junto a las asociaciones de beneficencia chinas "Fa-Yen" y "Chino-Panameña".