TRAS cumplir 18 días de huelga, los dirigentes del Frente de Acción Magisterial (FAM) hablaron ayer, por primera vez, de una tregua para lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto.
El dirigente magisterial Edy Pinto aseguró anoche que ya no están considerando el aspecto salarial en la lucha, y anunció que evalúan una propuesta, que no quiso revelar, para llevarla ante las bases de los educadores.
Según Pinto, los educadores tampoco pueden volver a las aulas "sin ningún logro ni con la cabeza abajo", por lo que debe existir un acuerdo de fin de huelga que establezca que no habrá represalias contra los docentes ni descuentos.
Igual punto de vista que Pinto señaló el dirigente de la Asociación de Profesores, Andrés Rodríguez, quien manifestó que tras 18 días de huelga ya es el momento de hallar "una pronta solución a este problema, que no perjudique al Gobierno ni a los educadores".
Rodríguez mencionó la necesidad de negociar un acuerdo de fin de huelga que garantice que no habrá sanciones contra los docentes.
Por su parte, el ministro de Educación de Panamá, Miguel Angel Cañizales, dijo que el Gobierno está dispuesto a conversar con el FAM, pero advirtió "que lo que no podemos es estar en una mesa y, con el otro discurso, llamando a la huelga".