Estados Unidos pidió a Panamá que le diera atención médica a cubanos que escaparon del régimen de Fidel Castro y se refugiaron en la base naval estadounidense de Guantánamo, Cuba.
La solicitud fue hecha a la Cancilleria de Panamá por el ex embajador William Eaton en 2008.
Eaton se comunicó con el principal asesor de la Cancillería, Adolfo Ahumada, quien se comprometió a llevar la petición al entonces canciller Samuel Lewis Navarro.
Sin embargo, Ahumada advirtió al diplomático que existían “sensibilidades políticas” que debían ser superadas antes que Panamá aceptara a cualquier cubano protegido en la base de Guantánamo.
En el cable, Estados Unidos explicó que necesitaba que Panamá se comprometiera a facilitar la entrada para recibir tratamiento médico de cubanos refugiados en la base.
Estados Unidos se comprometía, por su parte, a pagar todos los costos del transporte y la atención médica. Una vez finalizado el tratamiento, Estados Unidos regresaría el emigrante a Guantánamo.
"Es importante no crear expectativas demasiado altas de que Panamá se va a comprometer a facilitar estos tratamientos médicos", advirtió Eaton.
Explicó que Panamá es normalmente “reacio” a aceptar emigrantes, particularmente cubanos, y “especialmente los provenientes de Guantánamo”.
También señaló que en el caso de que Panamá aceptara, insistiría en que el tema sea manejado sin "fanfarria pública".
La misma solicitud fue hecha, según cables diplomáticos, a Costa Rica, México y República Dominicana.