Panamá está muy cerca de cerrar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos que se negocia en esta capital, confirmó anoche el ministro de Comercio e Industrias, Alejandro Ferrer.
El titular del MICI se reunirá hoy con la jefa de negociaciones estadounidense, la embajadora Susan Schwab y con el jefe negociador comercial, Richard Crowder, para tratar algunos detalles que aún quedan pendientes.
Un optimista Ferrer detalló que se avanzó en el tema de la administración de la cuota, uno de los principales problemas que surgió una vez Estados Unidos solicitó que se le aprobara el sistema de "primero llegado, primero servido", en donde no se necesita un sistema de bolsa para comprar materia prima.
Después de varias horas de discusión, ambos equipos negociadores establecieron el compromiso de ahondar en este tema, en donde Panamá está tratando de buscar un mecanismo que permita mantener vigente la Bolsa Agropecuaria e Industrial de Panamá (BAISA), entidad que facilita que los sectores productivos acudan a ella para abastecerse de materia prima.
Si Estados Unidos aprueba esta propuesta, dijo Ferrer, sería la primera vez en la historia de los tratados comerciales que esa nación permitiría que se siga manejando un sistema de bolsa privado en un país importador.
"En esto estamos rompiendo esquemas", afirmó el funcionario.
El resto de la tarde de las negociaciones del día de ayer fue dedicado al tema azúcar, que es una negociación en donde el principal escollo es que Panamá no es una nación que exporta azúcar al mundo, pues éstas se limitan al mercado estadounidense, donde tiene un precio preferencial, y lo que se ha negociado hasta el momento en todos los tratados es una cláusula que dice que una cuota adicional se da solo cuando un país exporte al mundo.
De todos los países que han negociado este producto con Estados Unidos, Panamá sería el único que no cumpliría con esta disposición.
Ferrer aclaró que esto no tiene nada que ver con la cuota de exportación que ya Panamá tiene mediante la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, que es de unas 30,538 toneladas métricas anuales, según reveló Hans Hammerschlag, vicepresidente ejecutivo del grupo azucarero Calesa.
"Con una cuota adicional estamos tratando otra vez de romper un esquema de negociación que es complicado desde el punto de vista de la estructura de estos tratados", apuntó Ferrer.
Al menos en la negociación del Tratado de Libre Comercio para la República Dominicana y Centroamérica (CAFTA, por sus siglas en inglés), el porcentaje de aumento de la cuota azucarera existente alcanzó un promedio de hasta un tercio de la cuota, pero si se establece la cuota adicional como un porcentaje de la producción de cada país esta bajaría a unos niveles de 1,5% hasta un 6% del total de la producción, como ocurrió en el caso de Colombia, Centroamérica y Perú.
La producción azucarera de Panamá es de 175 mil toneladas métricas anuales y si se aplica algunos de los antecedentes el resultado será relativamente pequeño.
Otro tema discutido en la ronda de ayer fue el etanol, un derivado de la caña de azúcar que se utiliza como combustible.
En el resto de los productos que están sobre la mesa de negociaciones, al igual que en el tema de las compras preferenciales del Canal de Panamá, también se ven "signos positivos", pues el esquema planteado, de acuerdo con el equipo negociador, corresponde a las aspiraciones de los sectores productivos.
Panamá también está a la espera de que Estados Unidos aprueba la exclusión técnica solicitada para la papa, la cebolla y el café. Las negociaciones entran hoy en su quinto día.
Sin embargo, Rodríguez apuntó que si Polo quería viajar a las provincias lo tendría que hacer solo y con sus propios recursos, pues esos viajes cuestan mucho y la Cámara no puede asumir los gastos.
EE.UU y Panamá muy cerca del TLC
A Panamá no se le quiere dar la cuota adicional del azúcar debido a que no es un país exportador mundial de este rubro.