Apocos días de celebrase la Navidad, el ambiente de felicidad y alegría por la festividad del mes, pareciera no sentirse, considera Vielka Cruz.
Mientras se tomaba una chicha de naranja en La Peatonal de la Avenida Central, comentó que las limitaciones económicas le impedirán para esta Nochebuena, comprar su pavo o jamón, y los alimentos que antes con mucho esfuerzo adquiría.
Prefiere gastar su dinero que gana como ama de llaves en una casa de familia, en comida y no en "chécheres de Navidad".
Ella opina que los arbolitos, luces y regalos, no tienen nada que ver con la Navidad, se trata de un sentimiento de cariño y felicidad, es la "celebración del nacimiento del niño Jesús", expresó a Panamá América.
En un recorrido por las principales avenidas de la capital, este diario observó que los almacenes tienen pocas decoraciones, y el flujo de personas es común, sin embargo, los fines de semana la asistencia de los ciudadanos es más notable.
En el ámbito de las comunidades, varios corregimientos tienen pocas decoraciones navideñas.
El presidente del Consejo Municipal de Panamá, Javier Ortega, sostuvo que los representantes se mantienen realizando las actividades navideñas de todos los años.
"Ya se han colocado algunos adornos, sólo que no como los de la ciudad porque son más costosos", explicó Ortega.
Además enfatizó que las familias deben inculcarle a sus hijos, el sentir de la Navidad, el amor y la alegría, "tiene que sentirse de adentro hacia afuera y hay que reflexionar".
El sociólogo Guillermo Cedeño, piensa que las familias de la clase baja, saldrán a hacer sus compras, a pesar de sus limitaciones económicas.
En lo referente al ánimo de las fiestas, considera que la celebración es una excusa para tomar mucho y escuchar música alta.
Con la "casi inexistente" clase media, cree que se mantienen con un consumismo automático, mientras que considera que el grupo económicamente pudiente, celebra por diversión, sólo que con una "mayor tasa de erogaciones monetarias", por lo que considera que los panameños mantienen el mismo sentir de otros años hacia las fiestas de fin de año.