Alianza produciría confusión
- La intención de lograr un acuerdo de alianza opositora entre el candidato presidencial Juan Carlos Varela, del Panameñista, y Juan Carlos Navarro, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), generó reacciones de rechazo entre miembros activistas del PRD y de analistas políticos.
- Mario Rognoni consideró la intervención de un grupo externo al PRD y Panameñista como una clara violación a la institucionalidad interna de los partidos políticos.
- Rognoni justificó su planteamiento en que “ellos (Eisenmann) por su propia naturaleza nunca han militado en política y desconocen la realidad y organización de los partidos. Ellos prefieren vivir una realidad escondida y en el caso de Eisenmann, en el diario La Prensa, han vivido prácticamente escondidos haciendo política, así se manejan ellos”.
- El analista político, Renato Pereira, consideró que una simple alianza entre el PRD y el Panameñista sería para tener mayor representación en los foros institucionales. Declaró que la alianza auspiciada por Eisenmann crearía roces y confusión, "esto crearía confusión en sus filas, ya que en ninguna parte la oposición tiene dos líderes".
- Cronología de la creación de una fracasada alianza
- 24 de dic.
- El presidente del Partido Panameñista, Juan Carlos Varela, se reúne con Roberto “Bobby” Eisenmann en un Yate en el Club de Yates del hotel Miramar.
- 26 de dic.
- Una hora y media duró el acercamiento entre Varela y el presidente del PRD. En ese acercamiento Varela le pidió a Navarro que declinara de sus aspiraciones.
- 26 de dic.
- En un segundo encuentro, que duró 20 minutos, Navarro rechazó la creación de la alianza y le reclamó a Varela por haber esperado tanto para el acercamiento.
- 26 de dic.
- Horas más tarde, Navarro, en conferencia de prensa, anunció que no se logró concretar una alianza con el Panameñista y culpó a Varela por el fracaso de la alianza.
- 27 de dic.
- El presidente vitalicio de La Prensa, Roberto “Bobby” Eisenmann, reconoció que estuvo impulsando un movimiento para crear una alianza opositora para 2014.
- 27 de dic.
- En su cuenta de Twitter, Eisenmann confirmó que en horas del mediodía tuvo un nuevo acercamiento con Navarro, y habló telefónicamente con Varela.
La fallida propuesta de una candidatura única de oposición ideada por Ithiel Roberto Eisenmann, presidente vitalicio del opositor diario La Prensa, tenía elementos que transgredían la democracia del país a cambio de favorecer sus intereses personales.
Eisenmann admitió ser el padre de la propuesta planteada a los candidatos Juan Carlos Varela, del Panameñista, y a Juan Carlos Navarro, del mayor colectivo de oposición, el Partido Revolucionario Democrático (PRD).

El plan incluía el reparto del poder del país por la próxima década, con el objetivo único de sacar de competencia al partido oficialista Cambio Democrático y a su aliado el Molirena.
El empresario, que se autoproclama “independiente”, recomendó un pacto de alternancia entre ambos partidos. Sin embargo, agregó que había una traba “constitucional”, ya que Varela no podía volver a repetir como vicepresidente. De esta forma, dejó en claro su explícita intención de que todo el arco político opositor se aglutine detrás del candidato del panameñismo.
“Nosotros comenzamos el esfuerzo diseñando un documento que hacía un esfuerzo por una institucionalización nueva del país, de una especie de nueva República, vía una nueva Constitución; le metimos muchas ganas a ese documento, Mario Galindo, Alvin Weeden y yo”, admitió el empresario en declaraciones en la emisora Radio Panamá.
“Cuando se lo presentamos a cada uno de los candidatos, individualmente, a solas, ambos reaccionaron muy positivamente, entonces, eso nos alentó a pensar que a lo mejor había tiempo para una alianza”, indicó Eisenmann, y agregó que “con base en el entusiasmo que le vimos a ambos candidatos con respecto a lo que aparecía en el documento, a ambos les parecía que era perfectamente aceptable”.
“Pero el ambiente que hubo con el documento fue lo que nos llevó a pensar que la cosa tenía posibilidades”, reconoció el empresario.
Para algunos analistas, de concretarse la alianza se estaría violando la institucionalidad de los partidos políticos, porque se desatendería una decisión que tomó la mayoría de un colectivo político y que sería impuesta por gente que no forma parte de ellos, incluso, que se autoproclaman independientes.
Otro punto a descartar, según la fuente, sería la pérdida de dinero en unas elecciones primarias, cuyo financiamiento fue subsidiado por el Estado. Ello, sin contar el descontento que se generaría en las bases de los diferentes colectivos.
Eisenmann contó que no fue fácil sentar a la misma mesa a Varela y Navarro, “porque había mucha sospecha” mutua y remarcó que “los pactos nacionales se dan entre enemigos o adversarios, no se dan entre amigos”.
Tras un primer acercamiento positivo, el presidente vitalicio del opositor diario La Prensa confesó que todo su proyecto de poder naufragó en la segunda reunión: “Se desbarató”, señaló.
En falsa retrospectiva tras su rotunda derrota, maquilló su fracaso aduciendo que “obviamente, ahora mirando hacia atrás, pues uno puede decir que las condiciones no estaban dadas”.
Ante estas contundentes declaraciones, al margen de la legislación electoral, los magistrados del Tribunal Electoral han decidido guardar silencio en una historia donde hubo presión a cambio de dinero y el poder mediático de un medio escrito.
Eisenmann también habría logrado sumar a su esfuerzo por bajar a Navarro para favorecer a Varela al empresario Stanley Motta, uno de los hombres más ricos del país y quien también controla a uno de los grupos de accionistas importantes del opositor diario La Prensa.
Sin embargo, ayer Motta tomó distancia de Eisenmann, poco antes que Navarro saliera a confirmar el fracaso de una posible alianza opositora.
Eisenmann actualmente enfrenta un proceso por supuesta evasión fiscal de unos 3 millones de dólares y, además, la Autoridad de Turismo de Panamá le suspendió el registro nacional de turismo, tras encontrar supuesta documentación falsa para recibir subsidios del Estado a través de una finca en Coronado que no le pertenece.
Tras ello, Eisenmann se autodecretó enemigo de la administración de Ricardo Martinelli.