Con la conmemoración hoy del 41 aniversario del golpe de Estado que inició el régimen militar en Panamá, la Iglesia católica recuerda que la dictadura “dejó una profunda herida en los muertos y desaparecidos, destruyó instituciones democráticas y conculcó las libertades”.
En publicación aparecida en el semanario Panorama Católico, plantea que: “fechas como las del 11 de octubre nos retan a ver con ojos críticos lo que ha sido nuestra historia con éxitos, aciertos, amarguras y desengaños”.
De acuerdo con el Semanario, hoy no es un día para celebrar, pero tampoco para olvidar.
Aciertos y desaciertos.
Para el ex dirigente de los boinas negras y miembro de la entonces Guardia Nacional, Gaspar Suárez, son ciertos los señalamientos de la Iglesia en cuanto a las persecuciones que se dieron durante el régimen militar.
Según Suárez, en 1968 se da la ocupación de las instalaciones gubernamentales, y los militares asumen el mando de hecho.
Explicó que Omar Torrijos fue marcando un compás progresista de izquierda, alcanzó la firma de los Tratados Torrijos-Carter y gana un prestigio internacional.
“No todo es puro o impuro”, detalló el ex jefe de la juventud panameñista, quien también luchó en las guerrillas urbanas contra el sistema.
No obstante, tanto Suárez como el Coronel (r) Roberto Díaz Herrera, coincidieron en que no solo hubo muertos durante la época de los militares, sino también durante los gobiernos civiles.
Detallaron que se daban persecuciones a los estudiantes de izquierda, que se oponían a los políticos de turno.
De acuerdo con Díaz Herrera, Torrijos supo darle a la clase media una oportunidad, porque antes los presidentes salían de los ingenios. Se dieron alianzas con la izquierda y centro derecha.