Según datos del Minsa, al menos un 10% de los menores de cinco años tienen exceso de peso en el ámbito nacional. En tanto, el Ministerio de Educación (Meduca) apunta que el 20% de los niños en edad escolar padecen de exceso de peso, según estudios realizados por la Escuela de Nutrición de la Universidad de Panamá. Para contribuir a la reducción de las crecientes cifras, el Meduca realiza el monitoreo del peso y estatura de cada uno de los menores, a través del Comité de Salud Escolar que existe en cada escuela del país, según indicó la viceministra de Educación, Mirna de Crespo.
De Crespo dijo que con la distribución de folletos informativos buscan propiciar la venta y consumo de alimentos saludables dentro de los planteles como parte de las medidas que han adoptado las autoridades de Educación.
Por su parte, la directora de Nutrición y Salud Escolar del Meduca, Dalba Caballero, explicó que de encontrarse algún caso de exceso de peso, el niño es remitido a las instancias del Minsa para que en con junto con los padres reciba la adecuada atención.
Destacó que en un estudio realizado en el año 2008, sobre la influencia del estado de obesidad de los padres y de los abuelos en la obesidad infantil, se encontró que a mayor grado de obesidad en los padres, mayor riesgo de sobrepeso habrá en sus hijos, niños o adolescentes.
El mismo estudio señala que el riesgo es de 50% si uno de los padres es obeso y un 80% mayor cuando ambos padres son obesos. Si la madres es obesa el riesgo es mayor, ya que los hijos repiten ese mismo comportamiento.
Según Caballero, el Meduca desarrolla dos programas de educación alimentaria y nutricional; el primero, "Yo amo comer Sano", que busca cambiar los malos hábitos alimenticios en niños de cuarto, quinto y sexto grado; el segundo es el programa "Niños Saludables", que mediante juegos didácticos se motiva a los niños alimentarse sanamente y saber elegir alimentos.
En tanto, Fontes invitó a los padres de familia a que reflexionen sobre las cosas que están haciendo para que sus hijos tengan un adecuado peso y buenos hábitos alimenticios, que reflexionen sobre los alimentos que les ofrecen y sobre todo, hace un llamado para que se practiquen actividades físicas en familia. Indicó que el menú de un menor de cinco años o menos debe estar balanceado, debe incluir muchas frutas naturales, no en forma de jugo sino en trocitos, agua, alimentos de la comida típica panameña, como arroz, pastas, con una porción de pequeña de carne (no contaminada con mucha grasa) y vegetales.
El Ministerio de Salud está trabajando en el cambio de norma en cuanto a los estándares alimenticios de los menores de cinco años, para que se les dé orientación a los padres que acuden a las instalaciones del Minsa y de la Caja del Seguro Social, mediante un plan alimenticio controlado.
En este plan se toma en cuenta la capacidad gástrica del menor y las dimensiones del estómago para determinar la cantidad de alimentos y frutas que debe comer. Igualmente se incentiva a estos menores a realizar actividad física.
Por otra parte, Fontes dijo que los problemas de obesidad en la región latinoamericana son parecidos, pero no se puede hacer una comparación en cuanto al aumento de los casos de exceso de peso, ya que los estudio se hacen en fechas diferentes.
Tanto Caballero como Fontes coincidieron en que los padres de familia deben estar involucrados en la educación alimentaria de sus hijos.