Para el sociólogo Raúl Leis, las autoridades permiten la proliferación de negocios de expendio de licor, pues no debe haber tantas cantinas, ya que eso se reglamenta.
"Eso contribuye a muchos de los aspectos negativos que estamos viendo en cuanto a la violencia", opina.
El alcohol propicia a la violencia intrafamiliar y la callejera, además es un estímulo al desarrollo del delito.
Considera que la cantidad de cantinas deben ser reducida y se deben crear más centros de orientación familiar y entretenimiento sano.
Dice que la justificación del ingreso de esos negocios no es suficiente cuando el impacto social le va a costar más al Estado.
Costará más la atención de salud a la población que los ingresos que se reciben de esas actividades.