El segundo período de sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional termina en medio de algunos vacíos que aún no se logran llenar y retos difíciles de superar.
El propio presidente de ese Órgano del Estado, José Muñoz, quien estará en el cargo hasta el próximo 30 de junio, reconoce que hay asuntos que resolver dentro de una institución tan criticada y cuestionada por la sociedad civil.
Su mayor preocupación es la asistencia de sus colegas, quienes normalmente son convocados para sesionar a las 3:30 p.m. y pocas veces empiezan a esa hora, debido a que no se logra el quórum deliberativo.
“No hay justificación para que mis colegas dejen sus curules vacías, porque pueden habilitar a su suplente”, manifestó.
Muñoz incluso señaló que estas actuaciones de los diputados muchas veces han hecho que se retrase la discusión de proyectos importantes para el país.
El ausentismo en la Asamblea es un asunto criticado tanto a lo interno como afuera por sectores de la sociedad civil, que ven esto como una práctica que debe ser castigada, porque los diputados cobran sin trabajar, algo que no puede hacer el resto de los ciudadanos.
Ante la negativa de los “padres de la patria” de asistir tanto en las comisiones como al Pleno, Muñoz indicó que no le ha quedado otra opción que impulsar nuevas reformas al Reglamento Interno, a fin de ser más estrictos en el tema de asistencia.
Actualmente solo se establece que se podría descontar el día a los diputados ausentes, si no se logra sesionar. No obstante, casi siempre se empiezan las sesiones con 17 diputados y, por ello, hasta ahora ese descuento no se ha dado.
Con la nueva propuesta se busca que el diputado que no asista y no habilite a sus suplentes o presente su certificado de incapacidad se le descontaría ese día de trabajo como a cualquier otro trabajador.
Otro de los cambios que se pretende implementar es eliminar las placas especiales que utilizan los diputados, ya que Muñoz alega que cada uno de ellos tiene un carné que los identifica.
Si bien Muñoz asegura que su gestión fue de puertas abiertas, en este período se aprobó el proyecto que reformó el Código de Recursos Minerales, que produjo una serie de protestas que obligaron al presidente Ricardo Martinelli a derogar esa norma, debido a la presión que mostraron los grupos indígenas en diferentes puntos del país.
En este período que culmina se aprobaron 114 proyectos, de los cuales 101 se convirtieron en leyes de la República. También se ratificaron 29 funcionarios y se nombró a la defensora del Pueblo, Patria Portugal.
A diferencia de la gestión de José Luis Varela, en esta etapa se aprobaron 20 proyectos más pese al ausentismo de los diputados.
Aunque las sesiones ordinarias culminan hoy, 30 de abril, desde ya el mandatario, Ricardo Martinelli, informó que convocará a sesiones extraordinarias en los próximos días para analizar las reformas electorales y la ratificación del magistrado de la Corte Suprema, Harry Díaz, así como al nuevo director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, y el resto de la junta directiva de esa institución.