La historia de los cuerpos de batuteras están ligados a la Patria. A raíz de la guerra de Coto, nació en 1921 la compañía Juana de Arco del Batallón del Istmo, uno de los más renombrados cuerpos de batuteras de Panamá.
En sus inicios este batallón, estaba formado por jóvenes estudiantes que deseaban tomar armas para defender a su patria bajo la instrucción del sargento Manuel de Jesús Miranda y Viñas.
El nombre de la compañía surgió en honor a Santa Juana de Arco, heroína francesa que dio su vida por la libertad de su patria.
La participación de la compañía de Juana de Arco no fue necesaria en la guerra debido a que se firmaron acuerdos antes que los estudiantes terminaran su preparación.
Para que todo el esfuerzo no fuera en vano, la compañía de Juana de Arco solía realizar presentaciones de movimientos de precisión con los rifles y sables dentro de los predios del colegio. Su acogida fue tan buena que más tarde se unió a la banda de guerra del Colegio La Salle (fundada en 1911) para hacer presentaciones en los desfiles patrios y otros eventos externos. Así se inicia la tradición del Batallón Juana de Arco (BJA), el cual lleva más que historia lasallista, historia patria.