Cuando nació sólo tenía un 5% de probabilidades de vida, pero venció a la muerte durante una lucha intensa de 78 días al estar hospitalizada, y se convirtió en el bebé de menos peso que nace en Panamá.
Pesó una libra cuando su mamá la dio a luz y midió aproximadamente ocho pulgadas, sin embargo todo lo que le hizo falta al nacer le sobra en coraje y valentía. Incluso en el Hospital de La Chorrera y el Hospital del Niño, nadie, ni siquiera los médicos, apostaban porque permaneciera tanto tiempo con vida, luego de las deficiencias físicas con las que nació.
No obstante, tras cumplir 12 meses, Milagro Sánchez, una niña que tenía pocas opciones de vivir, sorprendió a todos los que la rodearon durante este año de evolución y sobrevivencia.
Esta niña se convirtió durante el 2006 en un verdadero milagro y de allí la gran razón de su nombre, por lo menos, así lo explica su madre y los profesionales de la medicina.
"A mi madre le dijeron los médicos que harían todo lo posible por atender el alumbramiento, pero enfatizaron que no contaran con la criatura", relató.
Una vez nació la niña fue trasladada al Hospital del Niño, donde fue hospitalizada por más de dos meses. Tiempo de extrema angustia para los familiares de la chiquita.
A pesar de eso la pequeña soportó una operación de corazón, lo que le hizo ganarse el respeto de los médicos.
Aun así, confiesa su madre, no paró de llorar por todo lo que atravesaba su hija.
Pero la pequeña no sólo lucha con los problemas de salud, sino también con los económicos.
Su madre sólo la ha podido llevar a una cita en el Hospital del Niño, de cinco que le asignaron en las áreas de Cardiología, Neonatología, Fonoaudiología, Neumología y Oftalmología.
"Yo con mucho gusto llevaría a mi niña al hospital, pero los exámenes cuestan y no tenemos los recursos", lamentó.
Milagro vive en una vivienda rodeada por cuatro paredes de zinc, con una división interna de madera, que apenas permite caminar.
La falta de protección, el clima frío y húmedo de La Valdesa, área montañosa de Capira, ocasiona que la niña sufra ataques de asma, por estar resfriada. No obstante, su rostro refleja muchas ganas de vivir, ya que cuenta con una lúcida mirada y una tierna sonrisa que hechizan al primero que se le acerca.
Esta pequeña, inclusive, se convirtió en una leyenda para las comunidades aledañas a La Valdesa, ya que se le conoce como la niña que al nacer entraba en una cajeta de zapatos.
Pero la suerte de Milagro Sánchez no acompañó a 143 niños que nacieron el año pasado en el país, con bajo peso.