Tan solo en los meses de noviembre y diciembre se registraron cinco pérdidas de vidas, entre éstas la de varias menores de edad inocente que nada tienen que ver con estas diferencias entre grupos rivales.
En este mismo sector el dirigente, Héctor Ávila fue objeto de seis atentados. En uno de estos atentados Ávila recibió cuatro impactos de balas que lo mantuvo por varias semanas hospitalizado.
El dirigente denunció a sus agresores, pero a la fecha ninguno ha sido capturado.