Una de las comidas más importantes del día es el desayuno, debido a que rompe el ayuno de 10 a 14 horas de la noche y provee la energía necesaria que el niño la utilice durante sus primeras actividades del día.
Estudios científicos han concluido que los niños con una adecuada nutrición y que desayunan, aprenden más rápido.
Por tal razón, son notables las mejoras en la lectura, matemáticas, vocabulario, memoria, selección visual y afluencia verbal.
Expertos en nutrición infantil recomiendan que los niños consuman de cinco a seis comidas pequeñas en vez de tres grandes.
Un buen desayuno siempre debe incluir bebida fría o caliente preparada con leche o agua; proteínas (quesos, huevo, etc.); carbohidratos (pan, tortilla, cereal, etc.); frutas y grasas en poca cantidad.