Según el Centro Nacional de Datos sobre la Nieve y el Hielo, las masas gélidas en el Ártico han llegado a su punto más bajo del año y se teme que continúen reduciéndose.
Este deshielo tocará "las puertas" de las costas panameñas, en donde el sector marino costero se verá seriamente afectado.
René López, encargado de la sección de cambio climático de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), calificó a Panamá como "vulnerable", ya que el aumento de la temperatura producto del calentamiento global hará que el mar se expanda y afecte nuestras costas.
López recalca que al aumentar el nivel del mar se transformará todo el sistema costero y también afectará el turismo y las actividades agropecuarias, entre otras que se verán seriamente perjudicadas.
La razón de peligro radica en que somos un país insular, cuyo estrecho territorio está bañado por ambos océanos (Atlántico y Pacífico).
En este sentido, la vulnerabilidad del sector marino costero es una de las consecuencias más graves que podría enfrentar Panamá en los próximos años, manifestó López.
Agregó que la gran mayoría de la población panameña está ubicada a orillas del mar, lo que es sinónimo de riesgo.
Áreas como la Avenida Balboa, Punta Pacífica, Paitilla, entre otras zonas de la ciudad de Panamá pueden verse afectadas.
La Costa Abajo de Colón, donde hace aproximadamente dos años una fuerte marejada arrasó con un poblado entero es una de las zonas más propensas a inundaciones.
Igualmente, el tipo de infraestructuras para el turismo ubicadas en el sector de Punta Chame y otras en la provincia de Coclé están en el área de riesgo por el ascenso de los niveles del mar.
Las poblaciones ubicadas en la llamada Zona del Arco Seco (Veraguas, Los Santos, Herrera y Coclé), también sufrirán los embates del calentamiento global.
Cada año estas cuatro provincias enfrentan el tormento de un clima seco y árido, ya que son regiones donde las temperaturas son muy altas, con más evaporación y menos precipitación.
Aunque López descartó una repercusión directa en las poblaciones, no titubeó en decir que el derretimiento de los polos causará efectos secundarios producto del ascenso del nivel del mar.
Informaciones señalan que este problema de carácter mundial afectará las reservas de agua dulce y tendrá importantes consecuencias en la producción de alimentos.
Por ejemplo, en la península de Azuero, las mayores afectaciones se darán en la actividad agropecuaria y acuícola.
La Organización Mundial de la Salud estima que 13 millones de personas mueren al año debido al deterioro del medio ambiente, de ellas 200,000 como consecuencia directa del cambio climático.
Estas estadísticas se quedan cortas, dijo un vocero de la OMS, en la XIX Conferencia Internacional de Epidemiología, vaticinando que el cambio climático seguirá incrementando las defunciones en el mundo.
Actualmente, el 25% de la carga global de enfermedades se debe a la degradación paulatina del medio ambiente.
Enfermedades muy relacionadas con el clima, así como las respiratorias y las diarreicas gobernarán en los próximos años.
Los retos son muchos; sin embargo, en Panamá, el Comité Nacional de Cambio Climático, conformado por varias instituciones, entre ellas Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Ministerio de Salud (MINSA), Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), trabajan en conjunto para hacer frente al calentamiento global.
Y es que el deshielo se ha convertido en un desafío en la actualidad, ya que la capa ártica está decreciendo con rapidez.
Especialistas advierten que esta es una grave amenaza, ya que que el derretimiento de los glaciares menoscabaría la regulación climática de la Tierra, los ciclos de los océanos y la importante función de las especies migratorias en el sostenimiento de la vida.