Gran parte de los residentes de la ciudad capital y todos los del distrito de San Miguelito amanecieron ayer sin agua potable debido a la ruptura de la tubería madre que conduce el vital líquido desde la Planta Potabilizadora de Chilibre hacia la ciudad capital, la cual es reparada por cuadrillas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
El día no acompañó a los miles de panameños que no contaban con el preciado líquido en sus hogares ni lugares de trabajo, porque el sol era implacable y agobiante, típico de un día de verano, sin embargo, no estuvo acompañado de la fresca brisa característica de esta época del año.
No obstante, para unos 70 trabajadores del IDAAN que trataban de reparar las dos fisuras sufridas en la tubería de 66 pulgadas en la urbanización El Nuevo Amanecer, en Ciudad Bolívar, este Sol fue una bendición de Dios, que les permitió avanzar significativamente.
El día transcurría con normalidad en la mayoría de las oficinas privadas e instituciones gubernamentales, pero con las molestias de los servicios higiénicos sucios y sin poder usarlos.
La situación fue diferente en los planteles educativos, porque en la mayoría no desarrollaron sus jornadas con normalidad debido a la ausencia del agua, sobre todo, en la jornada vespertina.
Desde tempranas horas, e inclusive desde la noche anterior, algunos ciudadanos acudieron a los supermercados a comprar agua embotellada, cuya adquisición no es requerida en Panamá ante la óptima calidad de la procesada por el sistema de acueductos y que llega sin mayores problemas a gran parte de la ciudad capital.
De acuerdo con el subdirector del IDAAN, Rafael Reyes, unos 70 funcionarios de la institución trabajaron en la reparación de las dos fisuras de la tubería de 66 pulgadas.
Precisó que primero repararon el daño más grande para luego seguir con el más pequeño, por donde se fugaba menos cantidad de agua.
"En esta operación trabajaron funcionarios del Ministerio de Obras Públicas, el Fondo de Inversión Social y algunas empresas privadas que han ayudado al movimiento de tierra de más de 14 metros", explicó Reyes.
Apuntó que también se ha brindado luminarias, camiones, grúas y otros equipos, con los que no cuenta el IDAAN para realizar estos trabajos.
"Tenemos un plan de contingencia listo para cualquier eventualidad que se diese en relación con un daño en la línea de 66 pulgadas", adelantó Reyes.
Señaló que con camiones cisternas y operativos de cierre se ha garantizado el suministro de agua a los hospitales, escuelas y algunos centros sociales.
Indicó que los materiales se han traído de México, al igual que un técnico que viajó desde ese lugar para supervisar los trabajos.
Planteó que los daños ocasionados podrían superar los B/.400 mil, si se toma en cuenta que las piezas fueron compradas en México y transportadas por barco, lo que incluye gastos de flete.
Unos 60 millones de galones de agua se han perdido diariamente debido a la ruptura en la tubería madre, que data de hace 28 años.
Sin embargo, Reyes afirmó que se trata de una tubería prácticamente indestructible que sólo se afecta por inclemencias externas como sobrecarga sobre ella.
"Nosotros hacemos inspecciones en la tubería e incluso hemos metido algunos buzos para supervisarla", detalló el ingeniero.
Reconoció que las tuberías más viejas y afectadas son las del Casco Viejo, que son de hierro fundido, muchas de las cuales están averiadas. Subrayó que el IDAAN tiene que hacer inversiones muy grandes en esa área donde la vida útil de algunas tuberías se ha acabado.
El IDAAN tiene que hacer una inversión superior a los B/.600 millones para adecuar el sistema a las necesidades actuales de la población.