Se informó a Panamá América que en tres ocasiones han intentando retirarlos de la quebrada que separa la Casa Club de la Tercera Edad y la Escuela Comunitaria San Antonio; sin embargo, algunos moradores se han opuesto a que se los lleven.
Además, "contamos con el personal, pero no con las redes para agarrarlos", según dio a conocer personal de Relaciones Públicas de la institución. Mario Zambrano tiene nueve años y aunque está maravillado por los lagartos que ahora son sus vecinos, confiesa que tiene miedo.
Y es que cerca de su centro escolar es que se ha alojado un babillo al que algunos, decariño, llaman "Juancho" y que tiene un metro de largo.
Al respecto, la abuela de Mario, un tanto inquieta, dijo que el animal es un peligro inminente.
La señora, quien acompaña todos los días a su nieto, asegura que cuando llueve las aguas de la quebrada se acercan mucho a la escuela y teme que pueda ocurrir una tragedia.
Gino Herrera, quien se encontraba en la casa club, coincide con la lugareña.
"No hay que ir al zoológico para ver a los animales, ya que hay de todo en esa quebrada... fíjese hasta cocodrilos", relató el pasado fin de semana. La directora de la Escuela Comunitaria San Antonio, Felicia Abadía, sostuvo que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ha inspeccionado el área, pero los lagartos siguen allí, puesto que han visto varios.
Indicó que para los niños del colegio es una atracción, ya que cuando salen de las jornadas de clases les echan comida.
Hasta ahora ningún padre de familia ha presentado alguna queja, pero ha escuchado a los niños hablar de Juancho con gran cariño.
Otra versión contó Luis Alberto Martínez, un morador.
"Ese animal no crece mucho, es medio doméstico y sólo come hojas", dijo en tono convincente.
Agregó que quien baja a la quebrada "se corre un riesgo, pero ese animal no perjudica a nadie".
Según contó, los padres de familia con los niños de la escuela se divierten en el área, echándole comida y tomándole fotos.
Quienes piden que se lo lleven, aseguran que el peligro es que "ningún animal avisa cuándo atacará"..