“Yo considero que esta es una buena idea que siempre ha sido mal implementada. No han sido uno ni dos ni tres intentos que han ido al total fracaso por la politización de la medida y la falta de explicación a la población o limitaciones en capacitación y en medicamentos.
Está demostrado que si el médico de cabecera no funciona, si no son capacitados apropiadamente para funcionar como tales, todo esto va a ser un esfuerzo por gusto y no se descarta otro fracaso.
Si no hay liberación de medicinas sin necesidad de protocolos, si no se consigue accesibilidad de medicamentos y pruebas diagnósticas, como por ejemplo mandar una tomografía cerebral, el programa de médico de cabecera nuevamente está llamado al fracaso.
La atención de 500 familias por médico es la cifra que se utiliza en otros países donde se ha implementado el programa ”.