El oficialista Martín Torrijos vio el domingo frustrado su sueño de ser el presidente que recibiera, de manos de Estados Unidos, el Canal de Panamá, cuya entrega será el punto culminante de una ardua lucha que libró su padre, el fallecido líder populista Omar Torrijos.
Para colmo de su desventura, será la opositora Mireya Moscoso, quien ha llamado a su padre "traidor a la patria" y "golpista", quien recibirá el Canal el próximo 31 de diciembre, tras haberle ganado en los comicios generales del domingo por una diferencia de al menos siete puntos. Al reconocer la victoria "indiscutible" de su rival, el "hijo del general", como lo llamaban sus partidarios, prometió ser vigilante de que la transición de la vía interoceánica se realice conforme a los tratados que en 1977 firmó Omar Torrijos y el entonces presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter.
"Seremos los vigilantes del sueño y sacrificio de muchas generaciones y del sueño del general Omar Torrijos, que se respeten los tratados y a una patria libre y soberana", manifestó Torrijos (35 años), la noche del domingo, ante cientos de seguidores de su campaña en un hotel en el centro de la capital.
Conciliador, no obstante, Torrijos afirmó que para ello encabezará una oposición constructiva y apoyará las iniciativas del nuevo gobierno para -afirmó- como lo hizo su padre, "resolver los problemas de la gente más humilde del país".
Para él, confesó, iba a ser un "doble orgullo" recibir el Canal de Panamá "como panameño y como hijo del general Omar Torrijos".
Durante las multitudinarias concentraciones que como candidato realizó en la campaña política, escuchaba con satisfacción como sus seguidores le coreaban: "¿Quién recibirá el Canal?, el hijo del general".
Para Mireya Moscoso (52), viuda del caudillo populista y tres veces presidente Arnulfo Arias, el triunfo electoral viene a ser una revancha. Fue el general Torrijos quien, en 1968, derrocó a su esposo cuando éste llevaba apenas 11 días en el poder.
Ahora ella recibirá el Canal, cuyo tratado negoció el general Torrijos por unos tres años, tras un intenso cabildeo con diversos sectores nacionales y el esfuerzo por recuperar credibilidad ante la comunidad internacional, deteriorada por haber llegado al poder con un golpe de Estado.
Según los tratados Torrijos-Carter, el próximo 31 de diciembre Estados Unidos deberá otorgar el control total del Canal a los panameños y haber entregado todas las tierras e infraestructura aledañas, así como también haber retirado al último de sus soldados de las riberas de la vía, donde actualmente están 3.500.
De acuerdo con informaciones oficiales, la ruta interoceánica está valorada en 2.000 millones de dólares, en tanto que la instraestructura civil y militar, así como las tierras de la zona del canal, tienen un valor que supera los 3.200 millones de dólares.
Tanto Torrijos, desde la oposición, como Moscoso, en la Presidencia, se comprometieron a mantener al Canal de Panamá alejado de los vaivenes de la política interna y buscar su administración eficiente.
El "hijo del general" buscará ahora ser el secretario general Partido Revolucionario Democrático (PRD, socialdemócrata), que fundó su padre y lideró la alianza Nueva Nación en estos comicios.
Torrijos, economista y de escasa trayectoria política, será un fuerte contendor del gobernante Ernesto Pérez, actual presidente del PRD, por el liderazgo de la futura oposición.