Nación

El hombre ataca al tiburón

Según Mar Vivala práctica está acabando con múltiples especies de este animal a nivel mundial.


COMO "dramático" calificó la directora ejecutiva de la Fundación Mar Viva, Gabriela Etchelecu, el hecho de que los pescadores aprovechan sólo las aletas del tiburón que representan un 5% del cuerpo de este animal, mientras desechan el otro 95%.
"Se botan otras partes como el hígado, cuero y cartílago, restos que pueden generar trabajos e ingresos", aportó.
El aleteo del tiburón está causando que desaparezcan especies como el martillo en un 90% , seguido del tiburón blanco con un 80% y el tigre en un 65%.
Según Mar Viva, en Panamá las flotas nacionales no se dedican al aleteo, no obstante las extranjeras se llevan grandes cantidades de aletas. Según los registros, estas naves pueden cargar hasta cinco mil toneladas en un sólo viaje.
La actividad del aleteo se realiza tanto en el Atlántico como en el Pacífico. Pero en gran escala se practica en éste último.
De acuerdo con la directora de Mar Viva, desde 1991 el precio de la aleta de tiburón se duplicó, porque las poblaciones de este animal empezaron a desaparecer.
En Panamá se trata de un negocio que tiene más de 15 años. En ese orden, Etchelecu informó que la libra de carne de tiburón está apenas en 50 centésimos y la de aleta de tiburón seca "alcanza precios exorbitantes de 80 dólares la libra".
En la actualidad, al año se explotan aproximadamente 200 millones de tiburones en el mundo y se estima que un poco más del 50%, son causados por el aleteo.
Por su parte, George Novey, director de Recursos Marinos de la Autoridad Marítima de Panamá, manifestó que la Ley 9 de 2006 sobre el aleteo prohíbe esta actividad, y a la vez regula el aprovechamiento del tiburón, forzando a los pescadores a que comercialicen el animal entero, tanto sus aletas como su carne.
Novey dijo que esta nueva legislación permitirá el incremento del tiburón, mediante la protección y aprovechamiento sostenible del mismo. Para garantizar la pesca industrial y artesanal a largo plazo.
Destacó que esta nueva medida no impide la captura del escualo, pero si la restringe al obligar a los pescadores a desembarcar con el animal completo sin poder desecharlo al cortarle las aletas.
Las multas para los locales serán de hasta mil dólares y para los extranjeros de hasta 100 mil dólares.
En tanto, la directora legal de Mar Viva, Amelie González, indicó que la ley que prohíbe el aleteo de tiburones en nuestro país, se ha convertido en un ejemplo para las demás regiones, que desean preservar el tiburón.
Una vez secadas las aletas, son enviadas a los mercados de Taiwan, China y Japón donde se las utiliza para preparar "sopa de aletas", un plato que llega a alcanzar un valor comercial de 100 dólares. En Panamá este alimento también es demandado.
Los cálculos de los organismos de pesca mundiales estiman que cada año se pescan 200 millones de tiburones. Pero estos datos no tienen en consideración la captura clandestina del tiburón.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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