Por una deuda de aproximadamente B/.15 mil, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) cortó el servicio de agua potable a las oficinas centrales de Hogares CREA Panamá e igual medida podría adoptar en el centro que opera en la antigua Casa Presidencial de Cermeño, lo que ha agravado la difícil situación económica que enfrenta la institución.
Pero el corte del servicio de agua potable no es el único problema que enfrenta en la actualidad esta Organización No Gubernamental (ONG"s), dedicada a la rehabilitación de adictos a las drogas y con presencia en Panamá desde 1985.
Estela Guardia, secretaria ejecutiva del Comité Timón Central de Hogares CREA, explicó que en la actualidad sus fuentes de ingresos se han disminuido gravemente, pues han dejado de recibir dos subsidios que anualmente representaban unos cien mil balboas.
El primero de ellos provenía de la Comisión Nacional para la Prevención de Drogas (CONAPRED), y fue establecido mediante un convenio, según el cual, la entidad recibía a los jóvenes procesados por la posesión ilícita de drogas, a cambio de fondos para su funcionamiento.
Este significativo aporte dejó de recibirse desde el año de 2001, pero a pesar de esto la institución continúa dando el apoyo a las personas que vienen de los juzgados y de las fiscalías, pues es "nuestra responsabilidad mantener el convenio, no por el dinero, sino por el servicio que se le da al Estado".
El segundo subsidio provenía de la Bolsa Agropecuaria e Industrial S.A. (BAISA) que anunció que este año no tendrá dividendos para repartir entre las distintas ONG"s, a las que de buena voluntad ayuda.
Aunado a ello, las donaciones en especies que hacen las empresas privadas han disminuido considerablemente, lo que significa que como institución "no nos alejamos de la grave crisis económica que está viviendo el país".
A su juicio, el problema radica en que si Hogares CREA tiene que asumir la deuda con el IDAAN, se vería obligado a considerar la posibilidad de cerrar alguno de los cinco centros de rehabilitación que existen en Panamá.
"Esta decisión le corresponde a la Junta Directiva, pero es una decisión muy delicada que no quisiéramos tomar bajo ninguna circunstancia", sostuvo.
El corte del servicio de agua potable se registró el pasado 16 de mayo y a pesar que se han enviado notas a la Presidenta de la República, a la Primera Dama, y a los ministros de Salud y de la Juventud, no han tenido respuesta.
Ante esta situación, en las oficinas centrales, ubicadas en Calle 44, Bella Vista, han tenido que reducir las horas de trabajo y limitado la entrada de los adictos activos que llegan al Centro a recibir las charlas que posteriormente le permitirán ingresar a un tratamiento. Además, el agua tienen que buscarla donde los vecinos, algo que no es correcto.
Guardia explicó que la deuda más alta por el servicio de agua potable existe en la antigua Casa Presidencial de Cermeño, que está bajo la responsabilidad de la Presidencia de la República.
"Desde 1994, cuando la propiedad fue cedida a Hogares CREA, nunca se ha pagado por el servicio. Nosotros creíamos que lo pagaba la presidencia, pero hay una deuda de casi 13 mil dólares", sostuvo.
En el caso de las oficinas centrales, el servicio no se paga desde 1998, cuando la Dirección de Responsabilidad Patrimonial (DRP) otorgó la propiedad en custodia.
Indicó que se ha conversado con el director del IDAAN, Laurencio Guardia, quien les ha manifestado que la entidad también tiene sus regulaciones y todos deben pagar el agua, lo que "entendemos".
Según el director del IDAAN, no es su intención cortar el agua en Cermeño, pero esta es una posibilidad, si no se cancela la deuda. Dijo que esto es parte de un proceso y de llegar al momento "cuando le toque el corte lo va a hacer".
Esto sería muy lamentable, pues en Cermeño están alojados unos 55 jóvenes que están recibiendo tratamiento, que tendrían que desalojar porque sin agua no se les puede brindar el servicio y allí no hay ningún vecino que les colabore.