Esta emprendedora señora, de raíces salvadoreñas, cuenta que aprendió hacer el producto "viendo".
Después de eso, practicó hasta que le salieron las empanadas que hoy son populares.
Baudilia se traslada todos los días desde Samaria, donvive, hasta el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) de vía Brasil, donde la espera su fiel clientela desde las 10: 00 a.m.
Manifiesta que la preparación lleva un proceso.
En las noches se dispone a dejar listos los materiales como la masa y el relleno, para confeccionar las empanadas, de modo que al día siguiente sea cuestión de amasar y rellenar, explica.
A las 3: 00 de la mañana comienza la faena para ella, pues es cuando se pone a amasar la harina, rellenarla de cada uno de los productos y luego asarlas.
Para acompañar las empanadas, Baudilia vende chichas de sabores naturales como piña, naranja, melocotón, avena, naranja-piña, siempre tratando de variar los sabores.
Baudilia asegura que le ha dado la receta a otras personas, pero a nadie le quedan igual que a ella. "Quienes han intentado hacerlas me dicen que les queda dura la masa".
Considera que el toque que tienen sus manos es el que le da ese "sabor irresistible" a las empanadas.
La popularidad del producto ha traspasado las expectativas que ella misma tenía, pues en la actualidad universidades como la Latina y El Istmo le hacen encargos especiales.
Layla de Ardines, una fiel compradora puede dar prueba del buen sabor de las empanadas de Baudilia. Para ella, esas son las mejores empanadas de Panamá."Cada vez que paso por el IDAAN "religiosamente compro empanadas para toda mi familia". Las preferidas por la familia Ardines son las de bacalao y pollo.
Cifras de la Contraloría indican que más de 100 personas se dedican a trabajos informales.