UN JARDÍN es lo que podemos observar a un costado de El Machetazo en la vía principal de Calidonia.
Plantas ornamentales y medicinales constituyen para Ezequiel Rovira, desde hace muchos años, su sustento económico.
De lunes a jueves, desde las 7: 00 a.m. hasta las 6: 30 p.m., Rovira instala en esta área las plantas para la venta.
Los viernes el regresa a la provincia de Chiriquí para buscar más plantas en su vivero, y continuar con las ventas.
Pero él no trabaja sólo, lo acompaña su esposa Anayansi de Rovira, quien indicó que para prolongar la vida de estas especies es necesario brindarle mucho amor.
Ellas también necesitan de otros cuidados, como depositarles abono, agua y exponerlas un poco a los rayos solares.
En el jardín de los Rovira, podemos encontrar orquídeas, cactus, crisantemos, fosforitos, petunias, peperones, rudas, plantas ponedoras, entre otras.
Las plantas llamadas ponedoras tienen una característica especial: están adornadas por frutos muy parecidos a los huevos de las aves.
El costo de las plantas va desde B/. 1.00 hasta B/. 10.00.
Las más caras son las orquídeas, que son muy buscadas por los clientes.
Estas flores comprenden aproximadamente 25, 000 especies, y están extendidas por todo el mundo, particularmente en las regiones tropicales.
La orquídea es una flor que desde tiempos inmemoriales ha despertado las más inimaginables pasiones en los hombres, pues en la antigua Grecia se le atribuían propiedades curativas y afrodisíacas.
Además de las orquídeas, otra de las plantas solicitadas es la ruda, que es utilizada por muchas personas para fines medicinales.
Destaca su poder contra las hemorragias, pues sirve de freno en sangrados oculares y nasales gracias al fortalecimiento de las paredes de los vasos sanguíneos.
Se aplica como cataplasma en los abscesos y quistes y como remedio para cefaleas.
A diferencia de otros seres vivos, las plantas carecen de la movilidad necesaria para buscar las condiciones favorables que les ayude a sobrevivir.
Ellas no pueden protegerse por sí solas del aire, el frío o la lluvia.
Unas necesitan sol, otra sombra; algunas viven sumergidas en los lagos, mientras que otras prosperan en sitios desérticos.
En la época de verano, es necesario tener algunos cuidados como la limpieza. Se deben mantener las plantas libres de hojas y flores secas, pues seguirán absorbiendo agua y frenarán el desarrollo de las partes sanas.
De igual manera, el polvo y la suciedad no las dejarán respirar.
El agua sobrante que eliminan los tiestos arrastra buena parte de los nutrientes que la planta necesita para vivir, por esto no es conveniente desperdiciarla. Se deben colocar platos debajo de los tiestos para recoger el agua y regar con ella el resto de las plantas.
El riego debe suponer el aporte necesario para cada planta.
No se le debe depositar ni más, ni menos. Sólo la dosificación exacta, en esto está el éxito de su desarrollo.
En caso de salir de viaje, es un error dejar las plantas en la bañera, debido a que la tierra se encharca y las raíces se pudren; por lo que se aconseja colocarlas alrededor de un cubo con agua.
En Occidente, es tradición utilizar el crisantemo como ofrenda floral en el Día de los Difuntos.
Las hojas de los cactus son espinas que le sirven de defensa a la planta contra el ataque de animales sedientos.
La petunia se caracteriza por su facilidad de cultivo, resistencia y la belleza de sus flores.
El jardín de los Rovira
Las plantas medicinales y ornamentales son muy solicitadas.