La Universidad de Panamá por ser la institución rectora de la educación superior, y por ser la que tiene la responsabilidad de ofrecerle la oportunidad de educación superior a todos los panameños, pero especialmente a quienes por sus especiales condiciones económicas no tienen los recursos necesarios para acceder a una institución privada, cuyos costos se hacen prohibitivos para dichos sectores, debe y tiene el compromiso ineludible de llevar al frente a personas con una gran solvencia moral, por sobre todas las cosas, ya que de ello depende el prístino manejo de las finanzas y con una gran capacidad académica para entender, comprender y poner en práctica carreras que se encuentren dentro del cuadro básico de las necesidades nacionales, pero también para orientar de manera efectiva proyectos de investigación tendientes a atender problemas nacionales y proponer vías de solución, o sea, programas y proyectos de investigación dirigidos.
La primera institución de educación superior en su conjunto, estudiantes, docentes y administrativos tienen que profundizar los vínculos que la unen con las comunidades, sobre todo, los sectores marginales que por diversas razones no son objeto de la atención de parte del Estado, con el propósito de procurarle a esos sectores las oportunidades de una mejor calidad de vida.
Pero también esta Universidad tiene como tarea primordial profundizar y culminar con el proceso de evaluación y acreditación por pares, así como de la modernización de la institución, que se traduce en preparar profesionales capaces desde el punto de vista académico, tecnológico y con una gran sensibilidad social para entrar con plenas garantías al mercado competitivo de hoy y del mañana con el reconocimiento de otras instituciones de educación superior a nivel nacional o internacional.
La relación Estado - Universidad es vital en el desenvolvimiento de uno como del otro, ya que es la Universidad de Panamá principalmente la que en términos de recursos humanos hace el mayor aporte al desarrollo del estado nacional y por tanto, el Estado debe considerar el gran potencial que esta institución educativa tiene y que está en capacidad de ofrecer en materia de investigación, asesoramiento, estudios de factibilidad, análisis de impacto y otras relaciones que promueven el desarrollo de una nación próspera y productiva.
Todos estos aspectos que hemos enunciado se encuentran reflejados en la propuesta que le ha presentado a los diversos sectores universitarios bajo el lema de "Una alternativa justa y moderna para la Universidad" la candidatura a rector de la Universidad de Panamá del doctor Justo Medrano para el período 2000 - 2003.
Es por ello, que la familia universitaria está en el momento justo de reflexionar sobre la figura e imagen que debe rodear el nuevo rector y ofrecerle su apoyo a la mejor alternativa; al doctor Justo Medrano, el próximo 12 de mayo de 2000.