El Ministerio de Obras Públicas (MOP) emitió un comunicado ayer en donde reconoce que en base al método "Fast Track" se hicieron variaciones en el diseño final del Puente Centenario.
No obstante, sostiene que es deber del MOP aclarar de una "forma precisa y sencilla" algunos puntos publicados por El Panamá América "con un evidente conocimiento limitado o no actualizado del proyecto".
Explica que en base al "Fast Track", que describe como un método reconocido y muy usado a nivel mundial, se decidió en la torre uno del puente, luego de estudios geotécnicos posteriores, reducir los pilotes de 40 a una profundidad de 40 metros a 32 pilotes de igual profundidad "en promedio".
Agrega que el cabezal de la torre uno era de 22 metros por 35 metros y varió a 31 por 31 metros. Igualmente, las zapatas de la torre dos bajaron de 30 por 30 metros a 25 por 25 metros.
Sostiene que los niveles de los cabezales de los puentes se mantuvieron inalterados, así como el perfil de la infraestructura, incluyendo los viaductos.
El Panamá América publicó un informe de auditoría técnica suministrado por expertos en la materia, que pidieron la reserva de sus nombres, en donde se planteaban cambios en el diseño final del Puente Centenario, que habrían bajado su precio en unos B/.35 millones.
"Las variaciones en el número de pilotes e incluso la eliminación en su totalidad, en algunas fundaciones, se produjo luego de un análisis geotécnico más detallado, hecho después de la fase de diseño preliminar", admite el MOP.
Reconoce que en el pliego original existía una suma fija para instalar un elevador en el puente, pero se decidió eliminarlo y sustituirlo por una escalera, lo que produjo un crédito a favor del Estado. Manifiesta que "no se ha eliminado" el alumbrado del puente y explica que el mismo consta de una iluminación estética y de navegación aérea.