Isabel Díaz (isabel.diaz@epasa.com) / PANAMA AMERICA
Cifras 2011 y 2012
- 6,359 divorcios se registraron en 2011, de los cuales el 53.82% fue por mutuo acuerdo.
- 4,893 divorcios hay hasta septiembre de 2012, en los que el 54.48% es por mutuo acuerdo.
- Los niños no aceptan que sus padres se separen y su deseo siempre es verlos juntos. La labor de los administradores de justicia es tratar de unir a la familia si no hay motivo para el divorcio.
l divorcio se mantiene como uno de los problemas sociales que más impacto generan en la sociedad panameña. Informes del Centro de Estadísticas del Órgano Judicial revelan que en 2011 se registraron 6,359 separaciones de parejas por la vía legal, de ese total 3,423 lo hicieron mediante el mutuo acuerdo.
Las estadísticas también señalan a Panamá, Chiriquí y Colón como las provincias donde un mayor número de divorcios se concretan cada año.
El informe revela que hasta septiembre del presente año se han suscitado 4,893 separaciones de parejas, de las cuales 2,666 fueron por mutuo acuerdo.
La cifras dejan al descubierto que más del 50% de los cinco mil divorcios promedio que se producen cada año en Panamá se plantean por mutuo acuerdo. No obstante, también se registran divorcios basados en algunas de las 10 causales establecidas en el Código de la Familia, tales como: el trato cruel o físico, que pone en juego la tranquilidad del hogar; el abandono absoluto, por parte del marido, de sus deberes de esposo y padre; y la separación de hecho por más de dos años, aun cuando vivan bajo un mismo techo (ver gráfica).
La principal causa para el divorcio, establecida en el Código de la Familia hace 17 años, que es el mutuo acuerdo, contrasta muchas veces con la falta de consenso de las parejas que no asimilaron la responsabilidad que deben asumir ante este paso, explicó la magistrada del Tribunal Superior de Familia, Nelly Cedeño de Paredes.
"Existe una gran deficiencia en valores, ética, responsabilidad, porque las parejas contraen matrimonio como un paso y ya, pero al momento de surgir las diferencias de criterio o deficiencias, lo primero que provoca es el divorcio", aseguró.
"Al no manejar el nivel de tolerancia, respeto, la gente no piensa más y vienen a disolver", destacó.
Por su parte, Osvaldo Jaramillo Lezcano, juez y asistente de la magistrada Cedeño de Paredes, señala que el Código de la Familia contempla el trato cruel físico o psíquico como la segunda de las más graves y una por las que más demandas se interponen.
Agregó que el mutuo acuerdo es la causal más utilizada para separarse, debido a que es la más sencilla, ambas partes tienen el mismo cometido y porque a través de un mismo abogado pueden presentar la solicitud ante los juzgados.
Ante esta realidad, muchas son las interrogantes que surgen sobre los principales motivos que llevan a una pareja a divorciarse. Algunas de las dudas son despejadas por juristas, quienes indican que las deficiencias en los valores, la ética, la falta de responsabilidad y compromiso están produciendo los divorcios en el país, pero también trae a relucir un nuevo factor que comienza a crecer, se trata de las uniones de tipo comercial.
En ese sentido, Cedeño de Paredes explicó que podrían ser los matrimonios de quienes lo hacen por quedarse en el país, porque “la cantidad de divorcios sube y la realidad no es así”.
Planteó que es difícil determinarlo cuantitativamente como una de las causas de que haya tanto divorcio. "Es ese matrimonio, unirse de forma comercial", en el que esperan dos años para poder establecerse, aseguró.
"En algunas cifras del divorcio hay algunas disfrazadas", lo que va en detrimento de la sociedad porque lo primero que preguntan es quiénes quieren estabilizarse en un país. "Nadie quiere estabilizarse en un país donde no hay seguridad jurídica", aseguró.
Destacó aspectos relacionados con la forma de plantear estos procesos para hacerlos más efectivos, por ejemplo, muchos casos de violencia se presentan ante los tribunales de familia de forma innecesaria porque se trae como un proceso de prueba para lograr la disolución del vínculo.
"Mete un proceso de alimento, guarda crianza, régimen económico, violencia, para traerlo a la jurisdicción de familia y hacer sentir que hay más gravedad cuando no la hay en ese extremo como se hace sentir", admitió la magistrada.
Pasos.
Las partes deben tener como mínimo dos años de estar casadas, que se prueba a través del certificado de matrimonio, y si tienen hijos menores de edad, adjuntar su certificado de nacimiento, de lo contrario, aportar un certificado de no hijos que expide el Registro Civil.
Una vez transcurridos los dos meses desde que se presentó la denuncia, y si no hubiesen hijos, se espera hasta el término de 6 meses para que el juez pueda dictar sentencia porque "es la voluntad de las partes lo que impera", aseguró.
En el caso de que haya hijos menores, las partes deben haber resuelto la guarda crianza y reglamentación de visitas y de alimentos, para que desde el momento en que se rompe el vínculo matrimonial se garantice que los hijos reciban la alimentación.
"Si esos dos temas no están satisfechos, el juez esperará hasta el término de seis meses desde la presentación de la demanda, y si a los seis meses no se ha cumplido, archiva el proceso porque no reunió los requisitos de ley, y tendrían que volverlo a presentar".
Para entablar un proceso de divorcio, hay que hacerlo por medio de un abogado. "Nadie se puede divorciar si no se utiliza el mecanismo correcto y si no se da el tiempo a la persona”, explicó Jaramillo.
Agrega que también implica el derecho a contestar una demanda, a presentar pruebas y a impugnar, que no es otra cosa que apelar las decisiones, pero estos derechos tienen sus plazos para hacerlos cumplir.
Para Toribia Venado, directora del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), hay un alto número de divorcios en las parejas jóvenes, quienes no lo piensan dos veces.
"Ya los hijos no retienen nada. Antes quizás se pensaba, pero ya no" y quedan con las abuelas y surge una gama de problemas y aspectos que hay que sensibilizar y facilitar desde las relaciones de amigos, noviazgos con los jóvenes porque ellos son los que están consolidando su futuro hogar”.
Mientras, al juez Jaramillo la experiencia le ha indicado que los divorcios son fruto de una crisis social de valores y principios, pues a "nuestros ancestros los separaba la muerte, hoy en día cualquier discusión es motivo para venir a demandar un divorcio".