Luego de la publicación hecha por Panamá América, sobre la compra de un avión presidencial por la suma de B/ 17 millones, el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, reconoció que se estudia la adquisición de la aeronave.
Papadimitriu aseguró que la iniciativa surge por la necesidad que tiene el país de contar con un avión seguro que permita el traslado de personas que requieran atención médica en el extranjero.
" El presidente no es el único que viaja en el avión presidencial, y es injusto que panameños que necesitan viajar urgente para recibir una atención médica, tengan que arriesgar sus vidas en un avión que es obsoleto", manifestó.
El funcionario indicó que el avión presidencial presentó problemas y que no quieren que se repita un caso tan lamentable como el ocurrido con el helicotero SAN 100.
La Secretaría de Comunicaciones señala en un comunicado de prensa que el avión Gulfstream II (Avión Presidencial), cuya fabricación es de 1969, no cuenta con piezas nuevas en el mercado. Debido a su antigüedad consume mucho combustible, 530 galones por hora, su operación representa un gasto de más de 10 mil dólares, la hora de vuelo. Además, no está permitida su operación en varias regiones como en Europa.