El gobierno no cederá a la solicitud del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que se privatice el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), afirmó ayer el viceministro de Economía, Ricardo Quijano.
Las declaraciones de Quijano surgen en respuesta a la petición que hizo el FMI al gobierno panameño para que privatice el IDAAN y el Aeropuerto de Tocumen o, al menos, que sus operaciones sean más eficientes.
Quijano dijo que una delegación del gobierno panameño iniciará conversaciones con el FMI en la segunda semana de marzo, para tratar temas como la privatización, la estrategia financiera, el control del gasto público o la negociación de nuevos puntos económicos.
Añadió que lo más seguro es que el FMI traiga al tapete los temas acordados por el gobierno anterior en 1997, como la privatización del IDAAN, de la Caja de Ahorros y del Centro de Convenciones ATLAPA.
El viceministro indicó que el gobierno panameño expondrá su posición de no privatizar el IDAAN, pero admitió que entre los planes inmediatos del Ejecutivo sí figura dar en concesión a la empresa privada las expansiones que se hagan al sistema de suministro de agua, porque el Estado no puede desarrollarlas.
Afirmó que el gobierno busca establecer un diálogo con el FMI en donde prevalezca el intercambio de ideas y no las "imposiciones".
La no privatización del IDAAN es una promesa electoral hecha por la presidenta Mireya Moscoso, quien al llegar al poder dejó sin efecto los planes de venta de esta institución al sector privado.
Una comisión del gobierno elabora un anteproyecto de ley para reestructurar el IDAAN con el fin de elevar su eficiencia y rentabilidad, lo cual podría lograrse en un periodo de 25 años, a un costo de varios cientos de millones de balboas.
Quijano aclaró que el gobierno no descarta la posibilidad de llevar adelante nuevas privatizaciones, pero advirtió que las mismas se harán de forma diferente a como las hizo la administración anterior, con el fin de buscar el mejor beneficio para el país.
Sostuvo que las evaluaciones efectuadas por la actual administración han demostrado que la forma en que el anterior gobierno trató de privatizar el Aeropuerto de Tocumen, no era la más beneficiosa para el país. "Ahora lo vamos a hacer diferente", enfatizó.
El funcionario sí coincidió con el FMI en la necesidad de consolidar el sistema fiscal panameño, ya que las recaudaciones de este país son una de las más bajas, no sólo de América Latina, sino del mundo.
Explicó que los ingresos nacionales podrían superar este año a los del anterior en B/.125 millones, por el posible aumento de impuestos bases como el ITBM, pero aclaró que esto todavía se encuentra en estudio.
Detalló que las recaudaciones tributarias están en Panamá por el orden del 12% del Producto Interno Bruto, mientras que en otras naciones alcanza el 24 y 35%.