El arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño, afirmó que la Iglesia Católica está dispuesta a servir de mediadora en las negociaciones que mantienen los trabajadores y empresarios para lograr un aumento al salario mínimo.
Según Dimas Cedeño, la Iglesia puede dialogar con ambos sectores para "llegar a un mejor consenso" en las negociaciones.
"Hay que sentarse a la mesa y buscar un mejor salario, que siempre debe ser justo", apuntó.
De acuerdo con el religioso, el salario que se acuerde debe satisfacer las necesidades básicas del trabajador y de su familia.
Por otra parte, el secretario general de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CoNUSI), Gabriel Castillo, denunció ayer que representantes de la Cámara de Comercio y del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP) "han tratado de comprar" a dirigentes sindicales, con el fin de dividir a los diferentes gremios obreros y evitar que se logre el aumento del salario mínimo a B/.500.
"El movimiento sindical tiene que cerrar filas y unificarse, porque empresarios están conversando con dirigentes sindicales, para tratar de dividir a nuestros gremios, y que no se logre el aumento al salario mínimo que exigimos", reveló Castillo, durante el discurso que ayer cerró la concentración en la Plaza Cinco de Mayo, por motivo del Día del Trabajo.
Castillo dijo que "se trata de representantes de la Cámara de Comercio y del CoNEP, que han hecho ofrecimientos a dirigentes de los trabajadores para que acepten cambiar nuestra propuesta".
También tildó de "cínica e hipócrita" a la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, por comprometerse -en la conclusión de la Conferencia Anual de Ejecutivo de Empresa- a combatir la pobreza, "pero por otro lado rechaza el aumento que demandan los trabajadores".
Durante la marcha, los trabajadores gritaron consignas contra el uso del Fondo Fiduciario y la privatización de la Caja de Seguro Social, al tiempo que reclamaron la destitución del ministro de Trabajo.