El arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño, apoyó ayer la iniciativa del presidente de la Asamblea Legislativa, Laurentino Cortizo, de reducirle los privilegios a los legisladores y les recordó a éstos que la política "nunca puede ser un negocio", sino un servicio a la patria.
El máximo líder de la Iglesia Católica panameña pidió a Dios que le dé a los legisladores la capacidad de "desprenderse de todos los privilegios" que puedan impedirles prestar un servicio eficaz.
Monseñor Cedeño advirtió a los legisladores que Dios y la patria, en su momento, les "pedirán cuentas" por su trabajo y la labor que les corresponde desempeñar.
Cortizo propuso esta semana un proyecto de ley para restringir el uso de las exoneraciones de vehículos, las llamadas telefónicas, el pasaporte diplomático y reglamentar las partidas circuitales, entre otros beneficios con los que cuentan los 71 miembros de la Asamblea Legislativa y sus respectivos suplentes.
Los planteamientos del arzobispo se dieron ayer en un acto protocolar en el cual se instaló la junta directiva de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa, presidida por el perredista, Carlos Afú.
Cedeño manifestó que los legisladores deben recordar la misión sagrada que Dios y el pueblo han puesto en sus manos, la cual premia abundantemente cuando se hace con un corazón recto y decidido.
Además expresó que deben tener presente que con su trabajo pueden contribuir a que se cultiven los valores y las virtudes humanas cristianas, para que el país camine por senderos de justicia, paz y caridad.
Por su parte, Afú indicó que como presidente de la Comisión de Presupuesto, instancia encargada de fiscalizar la ejecución de la Ley General de Presupuesto, se mantendrá como "facilitador" de la gestión del Gobierno, lo cual hará en "armonía" con el Ejecutivo.
Expresó su formal promesa de servir a los más caros intereses de la nación, sin distingo de banderías políticas, clase social o intereses de gobierno u oposición.