La vida de algunos transportistas no es menos que acaudalada. Ya no manejan "diablos rojos" ni modestos taxis, ahora andan en Land Cruiser -conducidos por sus choferes-, tienen apartamentos en Marbella, casas de playa, caballos de paso, una camarilla de asistentes, secretarios y guardaespaldas, y pregonan con satisfacción que gastan medio millón de dólares en campaña política.
Así es, un puñado de hábiles dirigentes transportistas han hecho fortuna a costa de prebendas donadas por el Estado. Esas canonjías no son más que los certificados de operación o cupos, cuyo valor simbólico es de B/. 14, pero que pueden ser vendidos a un precio 500 veces mayor o arrendados a mensualidades equivalentes a un salario, que no es precisamente el mínimo.
Winston Spadafora, ministro de Gobierno y Justicia, ordenó el pasado viernes la suspensión de la emisión de cupos, al argumentar que durante los últimos 11 meses de la administración del ex presidente Ernesto Pérez Balladares se entregaron 3,600 cupos de manera irregular.
Durante años, la misma estructura estatal fomentó el círculo de la corrupción en el sector transporte. A cambio de la acostumbrada "contribución", funcionarios pusieron en las manos de unos pocos dirigentes transportistas miles de cupos, los cuales disponían de éstos como mejor les parecía.
El trasiego de cupos no se disimula. Una persona interesada en adquirir el permiso se presenta al despacho de un dirigente transportista y éste comercializa el certificado sin pudor. Con facilidad, la licencia para prestar el servicio público del transporte es vendida en precios no inferiores a los B/. 3 mil.
Entre organizaciones del transporte selectivo trasegaron, en un periodo de dos años y medio, unos 600 cupos, logrando ganancias millonarias, según aseguró un ex funcionario de la ex-Dirección del Tránsito, que pidió la reserva de su identidad.
Este dinero fue a parar a los bolsillos de los miembros de las juntas directivas de los gremios transportistas y luego el principal dirigente de una de ellas fue acusado de malversación, apuntó el informante.