La dirigencia del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) anunció que, a partir de mañana lunes retomará sus acciones de cierre de calles, debido a que la presidenta Mireya Moscoso ignoró la demanda del gremio de restablecer una Comisión de Alto Nivel que negocie -entre otros puntos- el establecimiento de un sistema de jubilaciones especiales para los obreros y la destitución del ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Joaquín José Vallarino III.
El secretario general del SUNTRACS, Genaro López, adelantó que desde mañana al mediodía, reanudarán los piqueteos en los predios de las principales obras que se construyen en la capital, como una manera de presionar al gobierno para que oiga las peticiones.
El dirigente obrero recordó que el viernes culminó el plazo que el SUNTRACS había dado al gobierno para que instalara la Comisión de Alto Nivel que discuta un pliego de cuatro peticiones, que incluyen la instauración de un régimen especial de jubilaciones para los obreros, el despido del ministro Vallarino, el mejoramiento del sistema de cobro del Impuesto sobre la Renta a los obreros y una nueva regulación de los contratos por obra.
"No es justo que los obreros tengamos que jubilarnos a los 62 años, cuando tenemos que realizar trabajos de bastante desgaste físico, por eso creemos que merecemos que se instaure un régimen de jubilaciones justas", apuntó el sindicalista.
"Le dimos un tiempo al gobierno para que conformara la comisión y este tiempo terminó el pasado viernes, ahora tenemos que iniciar acciones de fuerza y nos vamos con los piqueteos y tranques", señaló.
El pasado 29 de septiembre, más de un millar de trabajadores de la construcción marchó hacia el Palacio de las Garzas, con intenciones de entregarle un pliego de peticiones a la mandataria Mireya Moscoso, pero no fueron recibidos por ningún funcionario de jerarquía.
Por otro lado, López lamentó que el ministro de Trabajo calificara al SUNTRACS y a la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CONUSI) de ser "grupitos fantasmas". Según López, "el ministro empresarial de Trabajo es un perseguidor de los movimientos sindicales y se expresa de esa manera porque está resentido de las denuncias que han puesto en su contra por violar el Código de Trabajo.