La presidenta de la República, Mireya Moscoso, anunció ayer que presentará una propuesta a la empresa Cables & Wireless para una nueva tarifa telefónica, que consiste en un cargo mensual de B/.2.50, más 0.04 centésimos por cada minuto consumido en llamadas.
De acuerdo con la mandataria, las conversaciones sostenidas con la empresa telefónica han sido positivas, porque ésta le han planteado la disposición de aplicarlas.
En la actualidad existen tres tarifas: la básica de B/.3.00 más 2 centésimos por cada minuto, la de B/.5.50 y 1 centavo por minuto y la de B/.24, con minutos ilimitados.
Recientemente, Cable & Wireless presentó una propuesta para aumentar a B/.5.50 la tarifa básica, a B/.10.50 la de B/.5.50 y a B/.27 la de B/.24.
"Cables & Wireless manifestó que la solución que propone el Gobierno puede ser factible, por lo que la propuesta será llevada al Consejo de Gabinete Extraordinario que se celebrará el próximo lunes", precisó Moscoso.
La gobernante puntualizó que la nueva tarifa telefónica de Cables & Wireless entrará en vigencia el próximo 1 de enero y tal como está estipulada el pueblo panameño no la puede pagar.
Esta iniciativa tiene como objetivo que el panameño común pueda contar con un teléfono en su casa, y no sea afectado por las alzas anunciadas.
Por su parte, un comunicado de la empresa telefónica Cables & Wireless confirmó que mantiene conversaciones con el Gobierno para crear un Plan Social dentro del Rebalanceo de Tarifas, que regirá del 1 de enero al 31 de diciembre del 2001.
Señala la nota que el plan social está dirigido al sector más necesitado del país y consiste en una opción cuyo cargo será de B/.2.50 mensual, más 0.04 por cada minuto consumido en llamadas.
Según Cables & Wireless el anuncio se realizará en los próximos días, una vez se cuente con la aprobación del Consejo de Gabinete.
Para el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura, Manuel José Paredes, ojalá el Gobierno logre un acuerdo con la empresa privada para ajustar las tarifas telefónicas y las de energía eléctrica, de tal manera que no afecten las inversiones en el país.
El empresario felicitó la iniciativa del Gobierno y señaló que ojalá la empresa Cables & Wireless le preste la atención necesaria.
Sin embargo, José Manuel Paredes advirtió que existe un contrato de concesión de por medio que debe ser respetado, porque fue el que motivó a la empresa a pagar por el antiguo INTEL.
"Si nosotros aceptamos este dinero por la estatal telefónica, también tendremos que aceptar lo establecido en el contrato", acotó Paredes.
Detalló que el alza de las tarifas telefónicas y eléctricas que se aplicarán a partir del próximo año limitará la capacidad del panameño de participar en la actividad comercial.
Por su parte, el dirigente de la Central de Trabajadores de la República de Panamá (CTRP), Guillermo Puga, rechazó de plano los aumentos anunciados por la empresa telefónica y exhortó al Gobierno a revisar el contrato de concesión que firmó para la venta del antiguo INTEL.
Denunció que la empresa Cables & Wireless está abusando con las tarifas telefónicas porque en el país se está pagando más que cuando la institución era administrada por el Estado.
"Nos oponemos a cualquier aumento de la tarifa, ya sea para celulares, como para teléfonos residenciales, ya que cada día se incrementa más el costo de vida en el país", sostuvo Puga.
Añadió que si se aumentan las tarifas de los servicios básicos la crisis económica en el país y los niveles de desempleo también subirán.
"El Gobierno debe entrar a revisar esos contratos porque la privatización ha sido sumamente negativa para la ciudadanía", agregó Puga.
Sentenció que el gobierno debe hacer un estudio exhaustivo de las ganancias de esta empresa y anunció que en los próximos días el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO) dará a conocer algunas acciones en contra de esas acciones.
En tanto, el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Carlos Sucre, manifestó que las tarifas telefónicas están contempladas en el contrato de venta de Cables & Wireless y explicó que hasta el momento las tarifas internacionales están subsidiando a las nacionales.
Precisó que el problema radica en que Panamá debe abrirse a la globalización y que de mantenerse el sistema actual no sería competitivo a nivel internacional.