El último informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) establece que la deuda externa de Panamá aumentó en 6% entre 1997 y 1998, fijándose en B/.5,350 millones.
Añade que el servicio de esta deuda se fijó en B/.460 millones, la mitad de lo pagado en 1997, cuando el gobierno panameño realizó importantes amortizaciones, entre las que se cuenta la que hizo a través de la emisión de Bonos Brady por B/.300 millones en los mercados internacionales.
La semana pasada la candidata presidencial opositora Mireya Moscoso y el mandatario Ernesto Pérez Balladares sostuvieron una polémica pública por el monto de la deuda panameña, en la cual se acusaron de manejar las cifras para beneficio político.
Moscoso acusó a Pérez Balladares de haber aumentado el nivel de endeudamiento del país en "una práctica típica de la dictadura militar". Afirmó que el gobernante perredista recibió en 1994 del entonces presidente Guillermo Endara una deuda externa de B/.3,662.6 millones, que a octubre de 1998 había incrementado a B/.5,246.7 millones.
Pérez Balladares ripostó a Moscoso asegurando que, por el contrario, durante su administración la deuda externa se ha reducido en 16%, o sea, en B/.322 millones.
No obstante, el planteamiento de Pérez Balladares contradice la cifra establecida por la ONU en el documento de la CEPAL denominado "Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe en 1998", al cual tuvo acceso