El ministro de Educación, Pablo Thalassinos reiteró que el gobierno no reformará Ley de Jubilaciones Especiales a pesar de una posible huelga de docentes, mientras que el mandatario Ernesto Pérez Balladares dijo que la única forma de que los educadores gocen nuevamente de este beneficio es que coticen más.
"Ya lo hemos dicho que no se va a cambiar la Ley 8.... esta fue una medida responsable que nosotros hicimos porque era necesaria", apuntó Thalassinos.
No obstante, anunció que a las 3 de la tarde de hoy se le entregará a los gremios magisteriales una propuesta especial de jubilación voluntaria que fue preparada por una comisión presidencial designada especialmente para estos menesteres.
Explicó que la propuesta consiste en que los educadores que así lo deseen puedan pagar 4% al Fondo Complementario en vez del 2% que se paga actualmente.
Añadió que la propuesta plantea que quien lo desee aporte la suma que considere apropiada después de los 30 ó 32 años.
Aseguró que tras la marcha del viernes 26 de marzo no habrá una respuesta de parte del gobierno para los docentes en lo que a la devolución de las jubilaciones especiales se refiere y advirtió que una huelga nacional de educadores sería lamentable.
Por otra parte, dijo el ministro que la propuesta de jubilación especial para los educadores contempla un aumento en lo que es el porcentaje de pago al Fondo Complementario.
Mientras que Pérez Balladares reiteró que el movimiento educativo tiene un trasfondo político y sostuvo que si las protestas resolvieran el problema económico, él sería el primero en protestar.
Indicó que el problema de las jubilaciones especiales se resolvería "sin ningún problema" si los educadores acceden a pagar más, pero advirtió que lo que no se puede es volver a la situación que había antes de la reforma a las jubilaciones especiales.
El gobernante afirmó que no se volverá al viejo esquema en que el resto de los funcionarios pagaban la jubilación de los docentes, por más sacrificados que éstos sean.
Por otra parte, Pérez Balladares dijo que su gobierno no recortó "alegremente" el presupuesto del Estado, pero indicó que "uno debe arroparse hasta donde llega la manta".