El ministro de Economía y Finanzas, Fernando Aramburú Porras, advirtió a la presidenta electa Mireya Moscoso que los fondos provenientes de las privatizaciones no deben utilizarse para satisfacer las necesidades sociales de los panameños.
Los señalamientos de Aramburú Porras surgen luego de que el asesor de la presidenta electa y exministro de Hacienda, Mario Galindo advirtiera que en los primeros meses del próximo gobierno se tendrá que reformar el Presupuesto Nacional y utilizar los dineros producto de las privatizaciones para dar respuestas sociales a la ciudadanía.
Destacó el ministro de Economía que le extraña que Galindo mencione el uso de los fondos de la privatización, ya que Moscoso ha indicado que esos no se van a utilizar.
"Los fondos provenientes de las privatizaciones son un ahorro nacional que hay que mantener para las futuras generaciones", precisó.
Manifestó que los fondos de las privatizaciones no deben ser tocados, "la ley así lo prevé, habría que hacer un cambio de ley, que en todo caso traería un debate en la Asamblea Legislativa".
Sin embargo, admitió Aramburú Porras que se pueden utilizar los intereses que produce el fondo de privatización.
Una de las cosas que estamos tratando de hacer para dejar como aporte al nuevo equipo económico, es información sobre cómo realizar inversiones con un mayor rendimiento para el fondo, de tal forma que se pueda contar con mejores recursos, agregó.
Expresó además que el Presupuesto General del Estado, tal y como ha sido aprobado este año y después de los ajustes respectivos cuentan con los recursos para hacerle frente a las necesidades del país.
Empero, reconoció que "nunca habrá suficientes recursos para satisfacer todos los requerimientos y hacerle frente a las necesidades sociales.
"No tenemos un presupuesto que puede cubrir todas las necesidades, pero sí tenemos los recursos suficientes para hacerle frente al presupuesto que se aprobó este año, incluyendo los ajustes que se realizaron en marzo del presente año", sostuvo Aramburú Porras.
Subrayó que el gobierno se encuentra en un programa de austeridad y que "no se está nombrando gente, no está haciendo créditos extraordinarios y trata de mantener los gastos en la línea presupuestaria para poder entregar el gobierno con recursos financieros disponibles en el Banco Nacional".