El expresidente de la República, Guillermo Endara, dijo ayer sentirse decepcionado con la presidenta electa Mireya Moscoso, quien a su juicio se dejó "engatusar" por la Embajada de Estados Unidos para visitar las naves que integran el programa UNITAS y le recomendó que aprenda del actual jefe del Ejecutivo, Ernesto Pérez Balladares, de él y de su anterior adversario presidencial Martín Torrijos, quienes han mantenido una posición firme frente a las maniobras y la política militar ejecutada por el país norteño.
Endara, visiblemente consternado, aseguró que la historia de las incursiones militares norteamericanas en Panamá y en el mundo entero iniciaron con "pequeños" contactos con los gobiernos civiles, los que posteriormente reformaron sus instituciones de seguridad para convertirlas en ejércitos que luego son adversados, con premeditación, por Estados Unidos.
De acuerdo al exmandatario, las prácticas y ejercicios de UNITAS se vienen realizando desde hace más de 40 años, en los cuales Panamá nunca ha participado, por lo que le recomendó a Moscoso que se mantenga alerta ante esta clase de invitaciones, las cuales, dijo, son frecuentes.
Afirmó que no atendió la invitación que también le cursó la Embajada de Estados Unidos para que fuera al acto que se celebró anteayer en la Estación Naval Vasco Núñez de Balboa, antigua Base de Rodman. Recordó que él y el actual mandatario han mantenido posiciones similares en cuanto a los acercamientos militares con Estados Unidos.
A su juicio, durante su gobierno mantuvo una abierta comunicación con la embajada, pero con cautela, lo mismo que ha hecho Pérez Balladares.
Aseguró que al parecer Simón Ferro, actual embajador, no tiene noción de lo que ocurrió el 20 de diciembre de 1989, cuando Estados Unidos intervino en Panamá para derrocar al general Manuel Noriega, a quien definió como un "monstruo" creado en décadas pasadas por la inteligencia estadounidense y que motivó la creación de las Fuerzas de Defensa.
De acuerdo con Endara, Moscoso también debe recordar que es imprescindible que el nuevo gobierno no modifique por ninguna razón la ley que reformó y creó la Fuerza Pública, pues ésta fue aprobada hasta con la anuencia de la bancada del Partido Revolucionario Democrático (PRD), el que durante su gobierno era oposición.
Según enfatizó, UNITAS no tiene ningún valor democrático, ya que incita a la militarización, y advirtió que es precisó que Panamá no participe en estas acciones para que no se "inicie la semilla" del militarismo, al menos que sean maniobras conjuntas con el servicio de Guardacostas de Estados Unidos, el que dijo es una entidad no militar.
Afirmó que posiblemente nadie le advirtió a Moscoso que éstas son maniobras militare, y que anticipadamente había conversado con el ministro designado de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, sobre la llegada de la armada naval estadounidense a aguas panameñas.
Reiteró que estos contactos hacen que "sutilmente" se intercambien informaciones de Estado, como ocurrió durante su gobierno cuando dos miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos, trasladados por el propio embajador, intentaron reanudar el militarismo.
Igualmente señaló que a lo interno de la Policía Nacional le han manifestado que no desean volver al militarismo, por lo que reiteró que Pérez Balladares fue "muy inteligente" al no "gustar" de los militares, posición que durante la campaña electoral fue refrendada por Mireya Moscoso y el perredista Martín Torrijos.