El presidente Ernesto Pérez Balladares enfatizó ayer que no hay ninguna "ilegalidad" en la entrega de 137 visas que ordenó para ciudadanos chinos y sostuvo que encomendó a su secretario privado, Rómulo Abad, que solicitara las mismas para evitar la infiltración de terroristas o delincuentes en este paquete de inmigrantes.
Pérez Balladares, visiblemente molesto acusó, a los diarios