El abogado Ramón Castellanos solicitó ayer que se abra una investigación contra el exdirector de Migración, Germán Gil Sánchez, a quien acusó de otorgar miles de visas durante su gestión y aseguró tener testimonios de personas que pueden probar esos hechos.
Castellanos dijo que a Gil Sánchez le son imputables los presuntos delitos de corrupción y enriquecimiento ilícito, al tiempo que agregó que en este delito también pueden estar involucrados algunos abogados.
Pidió a las autoridades judiciales que investiguen la labor de Gil Sánchez, para que vean "las bellezas que van a salir".
En tanto, el exdirector de Migración, Antonio Domínguez, afirmó que el actual gobierno habría entregado unas 200 visas por año a ciudadanos de origen asiático, sin contar aquéllos que entraron ilegalmente por el Aeropuerto de Tocumen, de quienes no existen registros.
Aseguró que el presidente Ernesto Pérez Balladares pudo ser engañado y solicitó revisar las cifras divulgadas, ya que éstas son ridículas.
Domínguez sostuvo poseer información que prueba que las visas aprobadas son muchas más de las que ha informado el gobierno.
Dijo que las autoridades estadounidenses poseen filmaciones de los asiáticos indocumentados introducidos por el Aeropuerto de Tocumen, los cuales eran bajados en la pista del terminal aéreo y luego pasados por el salón diplomático, con lo cual evitaron la existencia de registros, pero no de testigos.
Sostuvo que Pérez Balladares tiene temor de solicitar las pruebas que Estados Unidos tiene contra Samantha Smith y que pareciera haber un intento de ocultar algo.
No obstante, detalló que sin esas pruebas la investigación será prácticamente imposible.
Alegó que sólo en la Feria Internacional de Expocomer se conceden más de 100 visas para asiáticos y que muchos de los beneficiarios no califican como empresarios, por lo que esto también se debe investigar.
El arnulfista refutó además que su administración sea objeto de investigación por el abuso en el otorgamiento de visas, ya que todas fueron registradas y se encuentran en los archivos de Migración.
Agregó que el 80% de las visas concedidas en esa época eran para hijos y esposas de chinos traídos a Panamá durante la dictadura militar y que por razones humanitarias el expresidente Endara accedió a entregarlas.
Otra fuente de Migración reveló que llevar un ciudadano chino hasta Estados Unidos y ponerlo a trabajar en una fábrica tiene un costo de B/.50 mil y entre las rutas más usadas se encuentran Ecuador y Venezuela, debido a lo cual muchos de ellos no están inscritos en los manifiestos de las líneas aéreas.
Por otra parte, el expresidente Guillermo Endara retó al actual mandatario Ernesto Pérez Balladares, a que le demuestre con pruebas concretas que durante su período existió también un negociado de visas.
"Lo que sucede con Pérez Balladares, es que el cochino siempre quiere embarrar a los demás con su porquería", consideró Endara, quien añadió que nunca introdujo a ningún ciudadano extranjero y mucho menos cobró por ello, como dijo, lo han hecho altos funcionarios del actual gobierno.
Endara retó a Pérez Balladares a no acogerse a la inmunidad que le concederá el Parlamento Centroamericano (PARLACEN) cuando deje de ser presidente, con lo cual demostraría que no tiene nada que temer.