Trabajadores de la Dirección Metropolitana de Aseo (DIMA) decretaron ayer un paro indefinido para exigir que el anteproyecto de ley que traspasa la administración de la institución a los municipios de Panamá, San Miguelito y Colón, sea retirado de la Asamblea Legislativa.
Mientras que la junta directiva de la Asamblea Legislativa someterá a votación en la sesión plenaria de hoy este proyecto de ley, sin incluir las solicitudes de los funcionarios de la DIMA.
El paro de los trabajadores de la DIMA, que se inició a las cinco de la madrugada de ayer, originó que se dejaran de recolectar alrededor de 1,200 toneladas métricas de basura en la región metropolitana.
En horas de la tarde la dirigencia de los empleados de la DIMA, autorizó que los camiones recolectores de basura recogieran solamente los desperdicios provenientes de los distintos centros médicos del área.
Marianela Zevallos, dirigente de los trabajadores, afirmó que de no retirarse el proyecto de ley de la Asamblea Legislativa, el paro se podría prolongar hasta el 1 de septiembre, cuando Mireya Moscoso asuma el gobierno.
Afirmó que la municipalización de la DIMA lesiona los intereses de los trabajadores y la comunidad, al tiempo que aseguró que hubo severas presiones y amenazas para que ellos aceptaran la promesa de aumentarles B/.50 a su salario.
Precisó que durante el período que se mantenga la huelga las puertas de la entidad se mantendrán abiertas, pero que ningún funcionario laborará hasta tanto sea aceptada su propuesta.
Durante la protesta, que se dio en la sede principal de la DIMA, se apersonaron unidades antimotines, quienes acordonaron el área para impedir que se alterara el orden público.
Por su parte, el director de la DIMA, Ricardo Saval, aseguró que despedirá hoy a los empleados que se mantengan en huelga y advirtió que el paro es ilegal, ya que no se le notificó ni se le ha presentado una constancia en la que se detalle la personería jurídica del grupo de empleados.
Advirtió que durante el tiempo que dure el paro "irá de plano" a recolectar basura, para que la ciudad se mantenga limpia y no se desate una epidemia.
En tanto, un grupo de agentes uniformados irrumpió anoche en las instalaciones centrales de la DIMA para exigir las llaves de los camiones e iniciar el proceso de recolección, situación que fue impedida por los trabajadores en paro.
Mientras, el alcalde electo de la ciudad capital, el perredista Juan Carlos Navarro, advirtió que aceptará la municipalización de la DIMA, ya que es una decisión lógica, positiva e inevitable, al tiempo que recordó que solamente tres de los 74 municipios manejan internamente la recolección de la basura.
Para Navarro no es coincidencia que los tres municipios, San Miguelito, Colón y Panamá, sean "los más sucios del país", por la burocratización que presenta la entidad y que impide que se agilicen los mecanismos para mejorar el proceso de recolección de la basura.
Entre tanto, el Consejo Municipal de Panamá aprobó unánimemente una resolución para apoyar la ley que traspasa la DIMA a los municipios, siempre y cuando se garantice la estabilidad laboral de los cientos de trabajadores.
Por otro lado, la Asamblea Legislativa decidió en la sesión de ayer de manera unánime que el proyecto de ley, que ya fue discutido en segundo debate y sólo está pendiente de votación, será el primer punto a abordar en la reunión de hoy.
El presidente de la Asamblea, Gerardo González, dijo que este proyecto fue uno de los puntos incluidos por el presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares como uno de las iniciativas a discutir en el período de sesiones extraordinarias y legalmente él no puede sacarlo del orden del día como piden los funcionarios de la DIMA.
González dijo que la solicitud de indemnización que hacen los funcionarios de la DIMA no se pueden incluir en el proyecto porque la Constitución Nacional en su artículo 157 le prohibe a la Asamblea Legislativa aprobar indemnizaciones que no estén autorizadas por las autoridades competentes.