La presidenta del Partido Arnulfista, Mireya Moscoso, descartó ayer que en su colectivo se esté fraguando un plan para sacarla del poder político, al tiempo que negó que haya divisionismo.
"Es falso" que algún miembro de su partido le haya pedido que deponga sus aspiraciones, dijo la política, quien aseguró que aspira a participar en las primarias para elegir al candidato de puesto presidencial del Partido Arnulfista para las elecciones de 1999.
En opinión de Moscoso, dentro del partido "no hay división" pero sí preocupaciones por algunos temas como la apertura de los libros de inscripción, que permanecen cerrados desde septiembre del pasado año.
Dijo la dirigente del principal partido de oposición que los "golpes de Estado" ya pasaron de moda y que ella fue elegida por cinco años para ocupar la presidencia del colectivo político, por lo que sólo una convención puede quitarla de esa posición.
También ayer el exministro de Hacienda y Tesoro, Mario Galindo afirmó que la dirigente arnulfista Mireya Moscoso, "es la salida de la oposición política para encabezar una alianza", pero que "no es conveniente para los intereses oposicionistas anunciarla desde ahora".
Precisó el político que coincide con el presidente del Partido Liberal, Joaquín Franco, en el sentido que la tarea que enfrenta el país y los partidos de oposición es el tema de la reelección presidencial.
"A ese tema hay que dedicarle todo el interés inmediato de los partidos de oposición y de la sociedad civil", expresó el miembro del Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (MOLIRENA).
Indicó que los colectivos de oposición no le "pueden regatear", disputar o discutir al Partido Arnulfista (PA), su derecho a liderar la papeleta presidencial, ya que es el "más fuerte de la oposición".
Expresó que en la medida que todos los partidos políticos opositores entiendan que el arnulfismo debe encabezar la unión, "entonces se va a dar la alianza".
Por su parte, el legislador arnulfista José Luis Varela negó que haya conspiración interna dentro del partido, pero afirmó que algunos políticos que rodean a Moscoso le dicen que "todo está bien", en lugar de decirle la verdad.
Definió a Antonio Domínguez y Marcos Alarcón como arnulfistas radicales, que a veces no le dicen toda la verdad a la presidenta del partido.
Explicó que en la reunión celebrada la semana pasada entre legisladores de la bancada con Moscoso, en ningún momento le solicitaron que depusiera su interés de ser candidata a la Presidencia de la República y le reiteraron su apoyo.