Contribuyendo a promover la cultura en Panamá, se encuentra Julio Rangel, un humilde panameño que se ha dedicado por más de 10 años a pintar obras de arte y a venderlas en las Bóvedas y afuera de la Iglesia de San José, en el Casco Antiguo.
Rangel señaló que sus obras son inspiración propia y le gusta realzar los sitios de importancia histórica en el país.
Además, pinta paisajes, costumbres y tradiciones en el papel que son matizados con acuarela, plumilla y pasteles.
Estas pinturas que no solamente son creadas por él, sino por seis personas más, porque conformaron una pequeña asociación, son vendidas en diversos precios que van desde los 10 a los 15 dólares, dependiendo del material que se haya utilizado, pues las obras que se realizan con pasteles son más caras.
Generalmente venden por día de dos a tres pinturas, porque el clima es un factor determinante que influye mucho, ya que cuando llueve es difícil obtener alguna ganancia.
Estas obras son compradas la mayor parte del tiempo por los turistas, que son los que se enamoran al verlas y deciden adquirirla para llevárselas como recuerdo de lo que es Panamá. Todos los días comienza a trabajar a las 8:00 a.m. hasta las 5:00 p.m., pues recalcó que ama lo que hace y desea disfrutarla al máximo, tratando que los turistas se lleven una buena impresión de lo hermoso que es vivir en Panamá.